viernes, 3 de junio de 2005

Lencería de color


Me he comprado un sujetador de encaje rosa chicle que tiene además un lazo con perlas en el centro. Esto me lo he descubierto cuando estaba en el coche de mi hermana y me contemplaba yo misma maravillada mi escote putón verbenero multicolor. Estoy encantada de la vida con este paso hacia delante que he dado en el mundo de la corsetería. También me he comprado uno azul chillón de encaje a media copa, que para vuestra información es de esos que no te llegan prácticamente hasta el cuello, sino que dejan las carnes en volandas. Toma ya. Me va a dar tortícolis de tanto mirar para abajo sin parar de sorprenderme. Esto de adornar el envoltorio no es moco de pavo. Desde luego, adiós al algodón.

Este post es para contrarrestar el mal rollo de los señores de ahí abajo, a ver si es verdad que se les alegra la cara.

Otro post anticlerical

Pero me vais a dar la razón. Este hombre de la foto de aquí abajo:

ha elegido como nuevo arzobispo de Cracovia a este otro señor:

No se puede negar que ambos tienen que ensayar mucho pero mucho mucho sus sonrisas y sus miradas amables todavía...

Sir Brody


Esto va para las féminas: sí, chicas, la perfección masculina existe... ¡Ay por Dios!, qué cosas.

jueves, 2 de junio de 2005

Demasiada emoción junta...

Mañana sabré si la universidad me paga un viaje (a Australia) para un congreso o no.
El miércoles que viene sabré si me dan una beca para seguir investigando o no.
Y mientras tanto los referees siguen evaluando mi tesis a ver si me doctoran o no...

Y yo respiro hondo, intento pensar que lo importante es participar, que estando nerviosa no cambio nada y que por tanto puedo estar feliz y relajada y caminar por la vida con gafas de sol y sonrisa veraniega.

¡¡¡Pero no puedo!!!

Mi estómago va y viene, como el Imperio Asirio, y en el súper, ante el stand de huevos campestres, vuelvo a tener impulsos de comenzar a lanzárselos a la gente.

Ah! si pudiese volar como superman y acelerar el giro de la Tierra, adelantar los días, saberlo todo ya y luego retrasar los días otra vez... en fin, mejor que no, me darían demasiadas tentaciones de volver a tener 13 años y luego tendría que aprobar otra vez las matemáticas de primero de carrera y volver a escribir la tesis, nooooooooooooo.

El futuro está aquí


¡¡¡¡Ha nacido el Nuevo helado de chocolate belga light en el Häagen Dazs!!!! Eoeeeeee, oeeeee, oeeeeee, oeeeeeee, oeeeeeeeeeee, oeeeeeeeeeee…


Depende de las preguntas


Es curioso como dependiendo de las preguntas que te hagan, tu vida puede parecer un camino de rosas pletórico de salud o un demacre constante lleno de baches. Ayer, tuve que rellenar uno de esos cuestionarios de primera visita, que ya te preguntan en cualquier lugar vayas a lo que vayas, y me estaba sonando yo tan estupenda sin necesidad de mentir que ni siquiera me creía que fuera la que contestaba.

- ¿Edad?
- 28.
- ¿Alguna enfermedad grave?
- No.
- ¿Estás con algún tratamiento?
- Homeopatía
- ¿Fumas?
- No.
- ¿Alcohol?
- No.
- ¿Practicas deporte?
- Sí, Pilates.
- ¿Comes sano?
- Sí.

Se les olvidó preguntarme la parte fea de la vida, que es: ¿eres estable emocionalmente? No. ¿Comes sano pero de vez en cuando haces que las acciones de Häagen Dazs suban en picado en una tarde? Sí. ¿Lleva suficiente tiempo contigo esa lorza como para que la consideremos perenne? Sí, y esta otra también. ¿Te propones objetivos que jamás alcanzas? Sí. ¿Cuándo el profesor de Pilates te sube una pierna o te hace retorcerte, te crees morir? Sí. ¿Vas a hacer los ejercicios que te mande en casa? No, a no ser que se puedan hacer dormida y sin esfuerzo.

En fin…

miércoles, 1 de junio de 2005

¡No quiero iiiiiiiiiir!

Sonará el despertador a las 7, y parecerá una pesadilla, pero será peor aún cuando me de cuenta de que es domingo y de que sí, me tengo que levantar.
No será la primera vez en la noche, las cervezas que habré tomado en la víspera, pese a que sabía que no debía hacerlo, me habrán hecho levantarme 7 veces a lo largo del corto periodo de sueño, puesto que, como guisante, tengo una vejiga urinaria anatómicamente más pequeña que la media.
Prepararé medio dormida un sándwich pequeño y uno grande, por que así dicen las instrucciones.
Me vestiré, farfullaré, odiaré el mundo 32 veces, cogeré la mochila y al coche.
El coche me conducirá a un río.
El mundo es horrible y por tanto a las 8, cuando hace frío, me tendré que poner el bañador, que es más pequeño de lo que corresponde a mi talla y peso y por tanto me aprieta en las peores partes, y encima un traje de neopreno frío y mojado.
Para ese entonces creo que ya me habré comido el sándwich pequeño, lo que será apreciado por todos gracias al denigrante neopreno.
Nos subiremos, otros madrugadores resacosos neoprenados y yo, a una barca hinchable y comenzaremos a remar río abajo. ¿Por qué me he apuntado a esa salida de rafting, por que? Al menos tendré un remo con el que podré pegarle a los demás...

Bodas y banquetes


¡Oh, Dios!, me toca ir de boda. Me toca salir a comprarme un traje, con su falda- pantalón. Un pantalón-falda-traje. Con su camisita y su canesú. Camisita-traje-pantalón-canesú. Y con los tacones, que nunca te pones. Y enróllate el fular. Ponte a caminar. Si eres valiente, sonríe a la gente. Me he comido una uña y no me podré pintar de granate. Bueno, dos. La inapetencia me puede y ni siquiera tengo bolso a juego para guardarla. Un bolso que vaya con los pendientes que cuelgan de su inexistencia actual. Necesito un kit boda.

martes, 31 de mayo de 2005

Ni calvo ni como Lauren Postigo

Vamos, que las croquetas no tenemos medida, o no escribimos nada o metemos veinticatorce posts en un día... en fin. Bueno, que esto es un llamamiento a la Croqueta de Bacalao para que no abandone su blog. Escribe R., escribe, y no sólo de saudades, trevas y cosas con ritmo de fado, sino como la Morena, con Karina cantando "aire de fiesta" en tu corazón... (dioses, cuántas referencias culturales cañis juntas, esperemos desconocidas en el mundo luso...)

La insensata

Mi amigo Javi, que me introdujo en el SKA (y no "el SKA" como algunos malpensados estarán malpensando), va a tocar aquí (leasé Lavapies) con su grupo, así que hay que ir y ya está.

El momiador, se momia

Nada más parecido a una máquina de hacer momias que el cacharro que envuelve en plástico las bolas gigantes de hierba. Un campo segado, bolas de hierba seca aquí y allá, pájaros que cantan, grillos que hacen cri-cri. Cielo azul, bandera suiza ondeando en el horizonte. Alegre granjero entra en escena conduciendo su tractor, con una máquina a remolque. No comentaremos la indumentaria del granjero para que las damas no se nos dispersen. El susodicho dirige el tractor hacia una bola de hierba, rápidamente el aparato la coge, la sitúa en una plataforma que tiene en el centro y la va girando sobre sí misma mientras que un brazo, robótico cuanto menos, la va envolviendo con un celo gigante blanco. Tras unos segundos la operación queda concluida y a otra bola mariposa. Este cacharro es un invento egipcio seguro, y haría una momia a partir de un luchador de sumo en un pis pas.

Por encima de todo


Creo que por encima de todo, el mundo me fascina. Por mucho que me ponga triste cuando veo el telediario con todas las noticias malas de la gente mala. Por mucho que cada vez sepa más de cómo funciona este país (pudiéndome hacer una idea de cómo funcionan los demás) y vea que es difícil cambiarlo todo. Por mucho que cada vez me encuentre más cansada y con menos energías para contrarrestar lo que se nos viene encima. Por encima de todo eso y por encima de mucho más, soy una apasionada del mundo.

La vida está llena de color y encima de esta tierra, hoy miles de personas se mueven de su casa a la oficina, de su oficina al gimnasio y del gimnasio a casa de un amigo a tomarse unas copas. Y pese a que todos parezca que hagamos lo mismo, abducidos por una suerte de masa viscosa, debajo de toda esa banda de elementos del sistema, hay muchas cabezas maravillosas y muchísimo potencial. La gente existe y está ahí. La gente tiene ganas y esas ganas también están ahí. Y todas esas ganas llenarían muchísimas más cajas que las que llenarían los malos humos, las ansias de poder de muchos y la corrupción que nos rodea. De verdad que lo creo.

Es verdad que nos falta mucho, pero yo pienso que es más una cuestión de orden y organización que de base. La gente es poderosa y últimamente, creo que hemos asistido a eventos que debajo de su forma horrible y devastadora como es la muerte y la matanza de humanos injustamente, han sembrado la semilla de algo hermosos que es la conciencia de conexión que tenemos ahora los que queremos cambiar las cosas. Un arma enorme, un arma que puede cortar como un cuchillo. Un arma que está en poder de la masa y que se les ha escapado.

Hay que ser optimista. Hay que confiar en el futuro y esperar, que si bien es verdad que no creo que llegue a verlo algún día, sí serán otras generaciones las que lo conseguirán. El mal tomará otra forma, se escurrirá para quedar escondido en algún sitio desde el que tomar fuerza de nuevo. Pero también así es la vida y lo aberrante forma parte de ella. Por eso no hay que bajar la guardia pero tampoco hay que dejarse llevar por la necedad del pesimismo. Esto es una lucha constante, pero una lucha pacífica y por qué no, hermosa. Una lucha en la que por primera vez en la vida, me siento hermana de uno de Corea que sin salir de casa y con mucha ilusión, está en contacto con uno de Méjico para apoyar a un grupo de Sudán que lucha por una causa común. ¡¿Pero no veis que esto rezuma un futuro posible?!

lunes, 30 de mayo de 2005

Nueva etapa quizás


Debe ser que estoy en una época de expansión personal pero estoy rara. Voy por la vida andando tan tranquilamente, mirando los escaparates y todo. Estoy como medio alelada por un lado, como si hubiera perdido la conciencia por un rato y no me asolaran las eternas preguntas que parece que tengo marcadas en el alma por un hierro incandescente: ¿qué voy a hacer con mi vida? ¿cómo luchar contra el reloj biológico? ¿cómo voy a organizarme con todo? ¿cómo voy a pagar la hipoteca? ¿cómo voy a superarme en mi trabajo?... Estas cuestiones también me asolan de vez en cuando la moral, dejándola llana y sin relieve cuando pasan apisonándolo todo, pero ya vienen más espaciadas en el tiempo.

De repente parece que me ha venido un aire de poniente y estoy súper rara, no sé por dónde voy a tirar y ya no me conozco a mi misma a veces, o mejor dicho, me dejo fluir mucho más y eso me trae incertidumbre. De verdad, que no sé qué me pasa. Sólo quiero disfrutar mucho, salir por ahí, conocer gente estupenda con la que hablar de mil cosas, reírme, olvidarme de todo, no pensar tanto, hacer muchos planes... Estoy contenta porque últimamente estoy conociendo a mucha gente que me gusta, que me anima y con la que me lo paso estupendamente. Y eso es importantísimo. Es como si estuviera sacando la cabeza de una burbuja imaginaria a coger un poco de aire fresco.... Siento que he dado un paso y no sé desde dónde ni hacia dónde.

Con el trabajo también me pasa. No tengo ni idea de qué voy a hacer, cómo me las voy a apañar, cómo salir de esta situación o aprovecharla al máximo. Ni siquiera me he sentado seriamente a ver la estrategia a seguir, las oportunidades que tengo… ¡Con lo que soy yo con el curro! Sigo flotando como en una nube y a veces me preocupo un poco pero otras, como que pienso que todo se arreglará y ya saldrán oportunidades... Ay, ¡qué sensación más rara!. Muy extraña me siento, de verdad. Creo que definitivamente, me estoy volviendo loca. O quizás haya dejado de estarlo de una vez.

Música top verano


¡Viva Juanes! Ha llegado el veranito y los greatest hits de disco profunda. Bailo, bailo todo el día... Me encanta estar feliz a través de las canciones, cuando te hacen saltar de un lado a otro y creerte una colombiana estupenda cuando te desgañitas en la ducha con el micrófono-gel inalámbrico, con un peinado estupendo compactado por la espuma. ¡Viva! Esta va por vostros:

Tengo la camisa negra
hoy mi amor está de luto
hoy tengo en el alma una pena
y es por culpa de tu embrujo

Hoy sé que tu ya no me quieres
y eso es lo que mas me hiere
que tengo la camisa negra
y una pena que me duele

Será la primavera


Yo no puedo más con estas hormonas y la procesión que han decidido organizar desde el dedo meñique del pie (que es dónde las tenía yo recluidas) hasta donde quiera que se dirijan las perras, acompañadas de un regimiento entero de neurotransmisores armados conocedores del lado oscuro de la fuerza y la endocrinología con precisión de relojero suizo. Yo no puedo más.

Porque todo se agrava, queridos lectores, cuando intento combinar estos impulsos arrebatadores con la conocida destreza y puntería que tengo yo a la hora de elegir varón, léase humano del sexo opuesto con ciertas diferencias anatómicas y carentes de pensamiento abstracto, con dos ojos enormes para matarte con la mirada y a veces unos brazos musculosos con los que abrazarte fuerte y un torso peludo sobre el que apoyar la cara y unos labios que… ¡basta! ¿Qué estáis haciendo conmigo, glándulas secretoras al torrente sanguíneo, fábricas del mal?

Pero es que, ¡ay!....Ya, ya lo sé, esto no puede ser pero... es que le vi en una fiesta y... y entonces el me dijo y... y yo le miré con caída de ojos y... y él me dijo que teníamos que quedar y… y que si jajaja que si jejeje y...y esto no puede ser laura y… y entonces llegó la novia y entonces él se fue con ella. Así que me levanté al día siguiente para ir a una reunión y me encontré con otro que me tiraba los tejos y.... y estaba tan mono y... y tiene tantas cachas y... y me río tanto con él y... y me hace tanto caso del bonito que... y tú qué quieres tomar y yo tomaré aquello y… y claro, me pasé el día debatiéndome entre dejar que me llevara arrastrada por los pelos a la caverna del amor o mantenerme al margen de mis deseos hormonales por el bien de todos. Y para cuando me decidí pues ya se iba mi tren (literalmente) y él se quedó en la estación sin pillarlo. Pero esta mañana me he levantado y me he acordado de otro y… ¡Socorro! ¿A dónde me he ido? ¿Quién es esta que ocupa mi cuerpo?

El asiento más cruel del mundo

es el asiento de mi bici, madremivida... qué dolor de posaderas, qué sufrimiento atroz... ahora comprendo por qué existen los pantalones de ciclista..., son feos pero creo que tienen dos razones para vivir, primera, acolchado de la entrepierna para enfrentarse con mayor confort al asiento maligno pequeño y duro, segunda, costuras suaves y amables que no rozan por doquier... Y ahora tengo mis sentimientos divididos, por que no soy de las que aman coleccionar equipamiento completo para cada deporte, y no querría hacerme con un traje completo de ciclista, zapatos, gafas, etc., para ir a dar una vuelta de vez en cuando, pero asumo que no se puede una poner los primeros pantalones cortos que pille y echarse a pedalear por ahí por que luego se sufre, sobre todo si hace calor, y qué calor hacía este fin de semana... en fin, como en el término medio está la virtud, me compraré unos pantalones de esos y ya está.
Esto me recuerda a las peregrinas de Fátima, señoras de tipo taponcito que inundan cada dos por tres las carreteras hacia el santuario desde los puntos más remotos de Portugal. En la primavera pasada ellas iban en grupúsculos, charlando amigablemente por el arcén, poniendo así en grave peligro sus vidas. E iban vestidas como si un arrebato místico las hubiese pillado en medio de la preparación de un caldo verde, y así, con zapatillas de andar por casa y batín de esos de señora, y se ponían a caminar, contentas, beatas e hipercafeínicas (gracias a la distribución gratuita de redbull, lo juro) hacia La Virgen..., pues así no se puede, tanto las señoras de Fátima como yo necesitamos un mínimo de equipamiento, nos prepararemos para la próxima.

jueves, 26 de mayo de 2005

Bike Power! el regreso

La verdad es que poco a poco voy descubriendo cosas de Suiza que me gustan más y más, no se si es que me estoy vendiendo al capital o que, jeje (posiblemente). Por ejemplo, el domingo pasado fuimos a dar un paseo en bici por las rutas que recorren el país. Claro, sólo llegamos a la vuelta de la esquina, por que en un domingo no da tiempo a mucho, pero este fin de semana vamos a pulverizar nuestro record y a intentar pedalear hasta echar los higadillos, hasta el infinito y más allá.

Y es que se lo montan muy bien, tienen unas diez rutas que recorren Suiza, señalizadas y organizas, unas muy cuesta-arriba y luego cuesta-abajo (lo que me hace siempre pensar en "El secleto de la tlompeta", cuando el cura en bici recoge al tipo grande que hacía autostop con dos bombonas de butano), que van por los Alpes o el Jura, y otras por lo planito, en las que una se reconcilia con la vida y los verdes campos, y come bichos que da gusto. Venden unos librillos que explican todos los detalles turísticos de lo que uno se va encontrando y que dan sugerencias de dónde comer y dormir y todo, está fenomenal. Más información pinchando aquí.

Yo, como soy de naturaleza primitiva y meteorizable, como diría Unamuno, pues soy feliz moviéndome por el mundo usando mi fuerza no diremos bruta, pero si bestia. Lo malo es que después me quedo hechitita polvo que no puedo ni parpadear, como tras el "Hailuoto expedition-bike power 2003", de 120 km en un finde, cuando se dio la triste situación en la que, tras pedalear 60 km contra el viento con una mochila cargada de cervezas, no tenía fuerzas para bebérmelas después... qué tiempos aquellos, ¿eh, pantalón de pana?...



martes, 24 de mayo de 2005

Melanzane


Ahí va una receta más económica para nuestros lectores internacionales. Aunque no sé, teniendo en cuenta que en Edimburgo llegué a pagar 1.20 libras por una berenjena…

Ingredientes básicos

Berenjenas
Tomate frito (si estás en España, fundamental que sea de la marca Hida. Si estás en el extranjero, tienes que buscar uno rico, rico o casi mejor, hacerlo tú en tu casa, porque es el ingrediente que más importa)
Mucho queso parmesano rallado
Huevo y harina para rebozar
Aceite para freír

Preparación

Se cortan las berenjenas en láminas longitudinales no muy finitas pero no muy gordas (toma ya precisión). Se pasan primero por huevo y luego por harina, al contrario de lo que haríamos todos (bueno, he de reconocer que a veces, se me ha olvidado este pequeño detalle y me ha salido muy rica también guardando el orden tradicional de la técnica del rebozado). Freír las berenjenas y reservarlas.

En una fuente, poner una capa de tomate frito en el fondo y colocar encima láminas de berenjena rebozada cubriendo toda la superficie, como si fuéramos a preparar una lasaña y fueran las láminas de pasta. Poner otra capa de tomate frito y añadir queso rallado en abundancia. Poner otra capa de berenjenas procediendo de la misma manera. Luego tomate. Luego queso. Más berenjena, tomate y queso y así hasta que se llene la fuente, se acaben los ingredientes o consideremos que ya está bien de tanta capa. Terminar con una capa de tomate con queso por encima para gratinar.

Calentar el horno a fuego medio y meter la melanzane. Dejar una media hora sin permitir todavía que se tueste el queso. Pasada la media hora, poner a gratinar. Sacar y servir.

Czech Republic


Esto de estar en semi-paro laboral me ha venido muy bien porque me permite soñar despierta y dormida. Ahora estoy mandando la solicitud a una beca para ver si me financian un viaje a la República Checa para visitar iniciativas de custodia del territorio en espacios naturales. Por la face, porque yo lo valgo. No me la darán pero, ¿y lo feliz que es una imaginándose con la mochila al hombro recorriendo los campos de Dios con la libreta abierta?

Qué hacer


¿Qué hacer cuando te asola una pasión indecente? ¿Qué hacer cuando te encuentras planeando como conseguir aquello que no debieras y que te has prohibido terminantemente hacer por el bien de la humanidad? ¿Qué hacer cuando piensas que serías mucho más feliz si te pasara aquello que haría recolocarse al mundo, juntándose polos opuestos y cátodos con cátodos, y que haría que todo el mundo exclamara, “¿qué?, estás de coña, ¿no?”? ¿Qué hacer?

Tierra llamando a Morena

Dónde estás corazoooón? no oigo tu palpitaaaaar, es tan grandeeeeel doloooor que no puedo lloraaaaaar.
Morena, qué haces, a qué dedicas el tiempo libre, cuéntanos algo...así yo podré decirte que ayer, inocentemente, fui al super a comprar un pedazo (pequeño) de atún para hacer el pescado en adobo según la receta que diste en marzo y me clavaron 10 euros como diez castañas y se me quedó una cara tal que así cuando vi el precio. Claro, la verdad verdadera es que nunca había comprado atún antes y no tenía una noción de lo que se me venía encima. Un ratito más tarde, pero aún en el super, comienzan a decir por los altavoces que por nuestra seguridad nos dirigiésemos a la puerta más cercana. Miro a mi alrededor, nada, ninguna reacción histérica, todo el mundo sigue comprando tan pancho, los chicos pesadores de fruta pesando fruta, la chica del área de charcutería poniendo unas lonchas de jamón a una señora, las cajeras cobrando, calma chica. Parece que todo el mundo intuyó que era un simulacro y nadie se inmutó... y la verdad es que creo que los simulacros no deberían ser muy frecuentes por que si un día pasa algo no se salvaba ni el gato...
Y nada más, te toca :-)

viernes, 20 de mayo de 2005

Amándose con los 4 sentidos

La viejecilla que hay en mí a veces descorre las cortinas y me comenta cosas con voz temblorosa. Hoy he visto en la orilla del lago una pareja besándose, cada uno con sus cascos puestos, y he pensado: ¡¡¡esta juventud!!! y es que es raro, cada uno con su música, imaginémoslos por ejemplo, ella besándolo a él a ritmo de Sepultura y él escuchando el Lago de los Cisnes. O ella con la música de Titanic y el con alguna versión suiza de los Mojinos Escozidos, pues como que no... Además, así, de musitar palabras de amor nada... en fin, que soy una anticuada.

Nuevo ceda el paso


El otro día iba andando por la calle haciendo un recorrido que hago al menos dos veces por semana y me pareció detectar un ceda al paso nuevo donde días antes sólo había asfalto gris. Pero me acerqué y todas las líneas blancas estaban hechas un puritito asco y yo me pregunto cuánto exactamente será que tarda en expandirse la ciudad sobre todas las cosas níveas.

Es hora de hacer pis


Es horrible porque ahora que estoy semi ociosa, hay algunos días que puedo plantearme dormir hasta tarde. Antes de irme a la cama pienso que es una delicia de la humanidad el poderme acostar con mi libro del momento y leer y leer sin importarme la hora ni el futuro inmediato, hasta que mi ansiedad se vea satisfecha y mis ojos se caigan descompuestos del cansancio, porque por la mañana podré estar acurrucadita en mi silencio durante horas y horas. Pero todas las mañanas, a eso de las 7.30 a.m., me abaten unas enorme ganas de hacer pis. Mi vejiga se manifiesta y presiona insistentemente contra las terminaciones nerviosas que la unen con el cerebro y me despierta. Y yo quiero llorar. Y cierro los ojos y hago oídos sordos y me coloco de lado para evitar la sensación a base de posturas. Pero es inútil porque hasta que no voy al baño, no puedo dormirme y una vez que me he levantado de la cama, ya es difícil conciliar el sueño. La realidad siempre supera la ficción y los planes de permanecer en la cama roncando hasta horas que tengan al menos dos dígitos, se ven frustrados por este problemilla de líquidos y compensaciones osmóticas y se desvanecen de la imagen idílica que tienen en mimente. Un fastidio. Ahora tengo que irme a la cama porque mañana tengo que levantarme pronto para hacer pis.

jueves, 19 de mayo de 2005

¡Qué sequía mental!

Qué barbaridad, es imposible escribir así. Busco las causas de esta falta de cosas que decir y de ganas de decir lo poco que hay que decir de manera curiosa y creo que he dado con la clave. Me presiono para no disiparme, y claro, a fuerza de presionarme me vuelvo densa densa y así no hay quien escriba, nada despega, nada se deforma para parecerse a otra cosa, pocas palabras se emparejan con otras para bailar..., es una pena. Pero creo que a ratos vuelvo a fluctuar como antes, y hoy en medio de un pensamiento muy sesudo sobre la proliferación de ciertas poblaciones en relación con ciertos microorganismos, una frase rebelde ha tomado el poder por un microsegundo: "proliferación de profiteroles" y mmmm, qué ganas me han dado de comer tiramisú...

martes, 17 de mayo de 2005

El Conde de Montecristo


¡¡Ya estoy metida de lleno en el Castillo de If con Edmundo Dantés!!. ¿Saldrá con ayuda del abate del encierro que padece? ¿Estará Mercedes esperando cuando regrese o habrá sucumbido a las fechorías de Fernando? ¿Cuándo va a ir a darle su merecido al procurador? ¡Que se pudra en la más asquerosa de las cavernas humanas flotando en su inmundicia!

¡Ay!, la lectura... Esa que consigue que no me apee de la moto pese a que se me engangrenen las manos mientras sujeto semejante tocho por las noches... Guisante, ya comentaremos.

Otros ojos, mi misma vida


Tengo un amigo con el que mantengo una estrecha relacion personal y con el que coloreo las horas de tedio delante del ordenador manteniendo conversaciones semifluidas mediante mail. Él me cuenta y yo le cuento, nos reímos un rato el uno del otro, nos animamos o nos damos freno mutuo a los pájaros que tenemos en la cabeza por ahí revoloteando. Hoy, me he reído mucho con un mensaje que me ha enviado en el que ha intentado poner orden y frenesí en una historia que sigue con celo y que yo le cuento con pelos y detalles cada día al menor atisbo de novedad que aparece en el horizonte. Jajajajaja, no es del todo "accurate", como dirían los ingleses, pero no deja de ser una forma, de las mil que hay en el mundo, de explicar una historia inerte, sin vida en sí misma y con la capacidad de tomar la forma que cada uno queramos darle. Mi versión del asunto diferiría mucho en caso de que me pusiera a contarlo pero ahí va la suya:

joer que panorama! a laura le mola un publicista al que le mola laura pero no se lo ha dicho, y en el meantime se ha liado con otra, la cual le está acosando y le coloca gatos muertos en la cama... a su vez un mercader de tela asfáltica le está echando los tejos a laura, pero no sabemos que busca, si amor forever o camacaliente, laura le da largas pero no muy largas. mariví, la amiga de laura que le presentó al publicista (momento pasión, los planetas frenaron en sus órbitas esperando a que el dijera aquello que alguien me contó que alguien le dijo a una chica una vez, que fuerte! y ella dijera que si) está interesada en el mercader, pero no sabemos cuanto, y como tonta no es, se ha coscao de que laura en sus ratos libres le mandaba mensajillos pelín delicaos a su amor platónico. a punto de derivar todo esto en un ejercicio de
violencia psíquica al más puro estilo femenino, laura y mariví quedaron para echar un café, laura le contó que de verdad no había nada entre el mercader y ella (aunque siempre mola que te tiren los tejos, sea quien sea, para que engañarnos) mientras que mariví le dijo que el publicista a esas alturas se estaba comiendo las uñas de nervios, por cipote, como diría mi abuela, quien le mandó dejar pasar aquella oportunidad y liarse con esta loca... ahora como para decirle a laura que no, que quien de verdad le gusta es ella... mariví, ni corta ni perezosa, hará lo que esté en su mano para reconducir la situación, liberar al publicista de semejante influencia nefasta y volver a mostrar ante sus ojos el camino de la felicidad. snif. ahora laura probablemente le de largas bien largas al mercader y éste encajará el tema con maestría, reconduciendo el envío de señales a otros mundos, que probablemente no sea mariví dado que ya ha enseñado sus cartas. a mariví no le importa, porque realmente puede que busque lo mismo que él, pero él no lo sabe... ¿se lo dirá laura?
tachántachán

sábado, 14 de mayo de 2005


Sin palabras

viernes, 13 de mayo de 2005

Yo así no me entero

Esto es un post que os manda el Guisante, aunque en realidad esté usurpando su personalidad y os lo esté enviando la Morena desde su cuenta. Jajajaja, maravillas de la técnica estas que puedes ser otra persona sin serlo y decir cosas que otros dicen mientras los otros te imaginan interpretando los chips y las letras que les mandas. Bueno, que tengo sueño y que se me va la olla. Y todavía tengo que salir de cañas. Besos y ahí queda lo que os quiere hacer llegar mi compañera de blog pero que no ha podido colgar por problemas de última hora con la página.

Y es que no me hago a las maneras suizas. Mi cerebro ya se ha formado en la Europa del Sur y si en ciertos ámbitos me lo dicen todo claro clarito y sin tapujos, no se qué pensar y sigo buscando a ver dónde tienen encerrado el gato...
Pongámonos en situación. Un doctor (pero no en medicina, otro cualquiera) llega a un departamento a una universidad X a preguntar a qué se dedican y qué posibilidades habría de colaborar.
Respuesta clara y concisa: tenemos estos proyectos, A, B y C, en A y en B no hay dinero para meter a nadie más, en C quizá, pero el dinero se pide en octubre y no sabemos si nos lo dan hasta enero. Si nos diesen el dinero también habría estudiantes nuestros interesados, pero te tendríamos en cuenta, tu CV es interesante. Sería un puesto de duración fija, con pocas posibilidades para hacerse permanente, pero durante el proyecto podrías hacer buenos contactos, con esta gente: D, E y F. Los artículos aquí los firmamos todos, así que si se publica algo en lo que trabajases, aunque fuese un poco, también firmarías. Y eso es lo que hay. Puedes venir a nuestros seminarios para saber más de los proyectos.

Y yo digo, esto no es lo que me esperaba, ¿tengo que estar contenta o no, me quieren o no, les he gustado o no? ¿Dónde queda el "vente por el laboratorio y ya iremos viendo"? ¡¡¡Hasta me han mirado raro cuando he insinuado que, aún sin cobrar, podría colaborar un poco con ellos para ver un poco cómo funcionan y en qué consisten sus proyectos!!! Esto es muy raro... tanta honestidad me desarma..., parece que o estás o no estás, pero nada de mil personas pululando por los departamentos a la caza de una posibilidad, ¿o será que me he hecho mayor y no me he dado cuenta?

Mis bajos fondos


El otro día me encontré sin nada que hacer y me fui a ver una película que está ahora en cartelera que se llama heroína, para hacer tiempo antes de ir a mi cita con Roberto para tomarme unas croquetas de jamón y queso camembert frito con frambuesa en nuestro bareto de confesiones mutuas. Y el caso es que salí un poco confusa del cine porque la problemática que se plantea a lo largo de la película es del tipo que crea confusión en mi cabeza y me encuentro dividida entre dos opiniones opuestas.

El dilema está en el tratamiento que le dan al problema de los drogodependientes en la historia y los argumentos que se exponen en relación a ello, que no me acaban de convencer. Jolines, si lo pienso, pues entiendo que la peña que está tan enganchada a las drogas en realidad son pobre gente que está sumida hasta los sobacos en el fango que llena un agujero sin salida. Entiendo que hay que ayudarles y tenderles una mano, para intentar sacarles de la situación en la que están, para que se liberen del peso de la carga que llevan encima. Me parece adecuado que se desvíen fondos para ellos, para su recuperación e integración en la sociedad de la que se han quedado tan desligados y que hay que crear centros de asistencia o de metadona para los que quieran intentarlo. Pero estos pensamientos y estos sentimientos sé que, pese a que me avergüence reconocerlo, no son honestos.

Confieso, no sin estupor y desprecio de mi misma en parte, que cuando veo un grupo de drogadictos en alguna plaza, medio terminales y todos puestos hasta las cejas, me dan ganas de llegar corriendo hasta ellos y pegarles fuerte, muy fuerte. Quiero zarandearles con rabia, quiero transmitirles el enfado que me supone verles así. Quiero decirles a la cara que no es justo, que no es justo que nos pongan a todos en “peligro” porque fueron débiles o porque quieren seguir siéndolo. ¿Enfermos? No sé. ¿Sin culpa? No lo sé tampoco. No sé.

Lo único que sé es que todos los días, miles y miles de personas luchan en el mundo para que todo vaya mejor. Que ponen toda la carne en el asador, que se levantan por las mañanas y que ponen cada día su granito de arena en una montaña invisible. Y esa gente, no se merece esto. Ya hay suficiente mierda en el mundo, ya has suficiente escoria en la sociedad, como para que tenga que volver por las noches insegura a mi casa por si me atraca alguien que necesita dinero para pillar un pico, para que tenga que cambiar mi ruta y evitar tal plaza por si las moscas, para que una amiga que tiene una tienda tiemble cada vez que alguien con malas pintas entre porque piensa que otra vez la van a robar…

Y no sé, puede que lo que me de rabia es que este gobierno o esta administración en general, no destine medios para que esto no ocurra y para que se les de la ayuda que necesitan para que no caigan tan bajo. Puede que sea que en realidad, reflejan la cobardía o la falta de autoexigencia que me impongo a mi misma y que tanto me espanta, quizás sea porque soy una egoísta, quizás sea por mil cosas. Pero como no lo sé, no sé por qué se me levantan estos sentimientos, todo me crea confusión. Y es por eso por lo que la película, me ha dado que pensar.

miércoles, 11 de mayo de 2005

Muy mal, es verdad

Vale, lo se, esto es copiar asquerosamente de otro blog y no está bien, pero es que son muy graciosos...

Mi favorito es el del resplandor... RedRum!

El resplandor (The shining)

El exorcista (The exorcist)

Titanic (Idem)

Tiburón (Jaws)

Alien (Idem)

Qué bello es vivir (it's a wonderful life)

martes, 10 de mayo de 2005

El guisante bailante

Hmmm, Morena me dice que tengo que escribir yo, que ella está en un curso de nosequé y no puede. Vale, oído morena.
La verdad es que así, a bote pronto, no se me ocurre nada que contar, por que llevo una vida un poco rutinaria, aunque claro, si pienso en el fin de semana que viene, me doy cuenta de que me he apuntado a un cursillo de bailes africanos...
Era un gusanillo que me picaba desde hace tiempo, así que vi el papel anunciándolo y me lancé. Será el sábado, domingo y lunes, dos horas diarias con profes de Senegal y percusionistas y todo. Me da un poco de cangui, por que eso de la coordinación no es lo mío, y recuerdo que una vez intenté, en un delirio adolescente, aprender a bailar sevillanas y no conseguí superar la fase en que el movimiento de los brazos tiene que acompañar a todos esos pasitos para aquí y para allá. Pero bueno, lo importante es participar, ya os contaré.
Otro gusanillo que tengo es aprender a bailar claqué. No se muy bien porqué de pequeña estaba obsesionada con Fred Astaire y Ginger Rogers (quizá por que ponían muchas pelis de ellos en la tele, allá por los años 80), y me ponía chinchetas en las suelas de los zapatos para hacer ruido al pisar. Una vez más mi falta de coordinación me impidió un temprano salto a la fama porque, si caminaba con mi madre arrastrándome del brazo por la plaza empedrada del pueblo, tropezando sin parar, ¿cómo soñar con los escenarios?
Pero esta vez nada me detendrá, si me lo paso bien en el curso de danza africana creo que el siguiente paso en el plan maligno será un cursillo de claqué y danza irlandesa al que ya le tengo echado el ojo. Temblad chicos de operación triunfo...

viernes, 6 de mayo de 2005

De muelas y currículos

Estoy rellenando formularios por internet para pedir empleo y todo el proceso me recuerda a cuando, en una consulta de dentista del norte de Finlandia, me encontraba yo tumbada, casi cabeza abajo, en un sillón raro, y con unas gafas de sol puestas, muy parecidas a las que usaba Elton John en los años 70, diciendo “Ääää”, con un foco apuntándome a la campanilla.
En ese dramático episodio de mi existencia, la dentista se acercó a mi y tras constatar ella con calma aparente y yo con horror visible, que la anestesia no me hacía ningún efecto, procedió a extraerme mi muela del juicio de abajo con doble raíz por el conocido método de apoyar su rodilla en mi pecho y tirar con todas sus fuerzas.
A intervalos se detenía a limpiar todos los fluidos producidos en el transcurso de aquel espectáculo dantesco y a preguntarme, en correctísimo finés, qué tal estaba y si parábamos o seguíamos. Yo ya puesta, prefería seguir, y morir con las botas puestas, o en este caso, con los algodones puestos, que sólo me permitían mascullar un “kyllä”… Así que nada, con el mismo espíritu voy a por la carta de auto-candidatura. Deseadme suerte.

La caverna


Llevo un tiempo indeciso con esto de la lectura. No acabo de dar con el libro adecuado y he empezado ya, desde que dejé mi relación con Montalbano, unos tres o cuatro que he abandonado al final a descansar en la mesilla de noche creando una gran semi montaña literaria. Al igual que muchas veces he querido compartir con vosotros lecturas fascinantes y personajes entrañables, hoy quizás me toca presentar un libro que finalmente, no me ha gustado. No me lo he leído todo, porque hace tiempo que dejé de castigarme y de empeñarme en terminar todo libro que empiezo. Entiendo que el placer de leer nunca debe dejar de serlo y ponerse metas estúpidas en algo que hacemos por gusto no tiene mucho sentido. Tal es así, que he decidido dejar en un estado ya bastante avanzado, "La caverna" de Saramago. No es exactamente que me aburra y que no aprecie la calidad con la que está escrito. Es simplemente que me pesa la historia y que no fluye tal y como yo necesito que fluya ahora. Es lenta, es lejana... no consigo acercarme y tocar el barro con el protagonista mientras trabaja. No le pongo cara a la hija ni me imagino muy bien dónde y cómo están los muebles del salón. Y así no puedo leer. Espero que dentro de un tiempo vuelva a retomarlo y todo sea distinto, que vuelva a poder darle una oportunidad. Ahora no me apetece destrozarlo.

jueves, 5 de mayo de 2005

Hierro3


La película que os recomiendo esta vez es Hierro3. Sin duda, una película peculiar, de las que no suelen gustarme nada porque todo transcurre lento y sin palabras, en la que los personajes tienen una forma de expresar los sentimientos que me ahoga, que me hace necesitar que de repente griten o se amen locamente en el suelo de la cocina o tiren cosas por los aires presas de una furia incontenida. Pero no, esta vez me ha encantado. Me ha parecido precioso dejarme llevar por la historia, disfrutando de todo lo que me contaban sin necesidad de nada más. Y las sensaciones fluyen solas y disfrutas mucho con lo que sientes y ves. Y luego, me fui a comer a un chino con un amigo y los dos coincidimos en que de alguna forma que no comprendemos muy bien, la película nos había tocado.

Por si acaso, esta noche me he alquilado "Primavera, verano, otoño, invierno... y primavera", que es del mismo director y me ha llamado la atención en el videoclub. A ver qué tal.

Matrimonios gays vistos por una morena


Yo también me pregunto por qué la Iglesia tiene que opinar sobre cosas que no le incumben. Se nos olvida, señores y señoras, que vivimos en un país laico, cosa que parece que a muchos les cuesta aceptar. La Iglesia, es un club de amigos de ciertas personas que han decidido agruparse desde hace tiempo para practicar sus creencias y darle sentido a sus rituales, teniendo por supuesto todo el derecho del mundo a hacerlo como ellos quieran, cuando ellos quieran y de la forma que quieran. Pero no olvidemos que el Estado Español es, gracias a Dios (jajajaja), un estado aconfesional, en el que la Iglesia no cabe, sobre el que la Iglesia no debería tener poder y sobre el cual, la Iglesia no puede influir.

Me parece totalmente digno y maravilloso que la Iglesia esté en total desacuerdo con los matrimonios gays y que prohíba que sus socios se dediquen a este tipo de prácticas sexuales y se acojan bajo el seno de SU idea de matrimonio personas del mismo sexo. Pero un momento. Hasta ahí, todo está estupendo pero no entiendo por qué la Iglesia se hace la portadora universal del término matrimonio y se lo apropia a ella misma, como si fuera la que le da sentido y concepto a la palabra y no existiese fuera de su definición personal y concreta. La Iglesia ha tenido la suerte de poder homologar su título matrimonial con el título matrimonial que concede el estado (más o menos), de igual forma que si estudias en una universidad privada, puedes obtener un título reconocido por el Estado y desarrollar tu labor profesional en el ámbito geográfico del mismo de la misma manera que si hubieras estudiado en una universidad pública y te hubieras licenciado por la misma. Pero eso no quiere decir nada más que eso.

La palabra matrimonio carece o debería carecer de un sesgo moral. Es simplemente un contrato formal entre dos personas que facilita la relación burocrática y administrativa entre las mismas. El que unas personas, entre las que me incluyo, confieran a ese tipo de compromiso una carga emotiva y personal más allá del simple trámite es una opción personal y de cada uno de nosotros, que no es objeto de regulación por ningún Estado y no se debe poner en tela de juicio ningún sentimiento en ninguna de las leyes que lo regulan. Eso no es objeto de las leyes. Lo que como ciudadanos le pedimos al estado laico en el que nos hallamos, es que regulen de alguna forma y ordenen la vida social, sin atenerse a juicios moralistas. El estado no puede erigirse como juez moralista en los acontecimientos que en la sociedad se desarrollan, y mucho menos en las relaciones humanas, sino que debe, porque así se lo exigimos muchos, dar salida a las realidades que surgen y emanan de la sociedad española, les gusten o no les gusten, porque están ahí y hay que ordenarlas para el bien de todos (por favor, abstenerse de frases panfletarias y demagogas que suscitará este tipo de comentario. Por supuesto que, por mucho que la gente exija los asesinatos en masa, el Estado ha de velar por la seguridad de los muchos sobre las exigencias de unos pocos).

Sobre todo, me alucina que la gente de la Iglesia o más conservadora, se levante airada ante este tipo de iniciativas que hacen de nuestro país un país moderno, que da la cara ante las inquietudes y las necesidades sociales tan difíciles de abordar, que da un paso adelante por los derechos de gente que ha estado humillada y olvidada por todos durante tanto tiempo… cuando es algo que no veo por dónde les afecta. El matrimonio por la Iglesia, tal y como ELLOS lo entienden y como ellos lo interpretan, no dejará de existir y no perderá fuerza con esta nueva ley, al igual que no le resta validez y significado que alguien que se case por la Iglesia acabe pegando a su mujer y descuartizándola en el cuarto de la lavadora. Son cosas totalmente individuales y eso es lo bonito, que cada uno le da el significado interno que precisa o que le viene en gana. Es una opción que va mucho más allá de las formas, es íntima, personal, individual, bonita, reflexiva… y lo que hagan los demás, por mucho que sea diferente a lo que nosotros hacemos, no le quita importancia.

Cada uno somos libres de tomar nuestras propias decisiones al respecto. Dejemos entonces que otros tomen las suyas y no nos sintamos afectados porque sus elecciones sean tan diferentes a las nuestras. Ninguna persona que no quiera se tendrá que casar con una persona del mismo sexo, pero no por ello, deberíamos impedir que lo hagan otras que así lo desean. No es tu idea de matrimonio quizás, no lo comprendes posiblemente, pero no por ello es menos digno que la opción por la que tú has optado.

miércoles, 4 de mayo de 2005

lunes, 2 de mayo de 2005

Bueno tiempo de ida y vuelta

Estos tres últimos días han sido preciosos. La primavera ha descorrido un pelin su cortina y nos ha dejado asolanarnos un poco. Pero ya se va. Mañana volverá a llover, lo que me dará tiempo a pasar del rojo al blanco, para volver a ponerme rojísima la próxima vez que asome Lorenzo.

viernes, 29 de abril de 2005

Si todo en este mundo


Si todo en este mundo se coordinara sería perfecto. Si de repente alguna fuerza exterior sacudiera el globo por completo, haciendo que todo se convirtiera en un aparente desbarajuste, quizás las cosas encontraban su sito y las relaciones humanas se volvían más sencillas. Y a mi me gustaría de una vez ese chico que no para de mirarme con ojos de carnero degollado y yo dejaba de perseguir irremediablemente a aquél que sólo me mira al pasar, de soslayo, sin detener la mirada y clavarme su alma con chinchetas en el corcho de la mía.

Ya sé que esto podría ocurrir si me librara de mis prejuicios, o lo que sea que es eso que me impide enamorarme de quien de mí se enamora, pero claro, haciendo un repaso a los chicos que le gusto, la cosa está chunga. Normalmente, todos (que son bastante escasos, para qué negarlo) atienden a alguno de estos tipos:

TIPO A: Borrachos sin dientes apoyado en la barra de un bar, a ser posible sin aparente dominio sobre sus emisiones salivares, dada la gran cantidad de ellas que despiden cuando hablan.
TIPO B: Obreros de la construcción, de sobra sabido por todos con nula capacidad de discriminación entre lo que es carnaza y un par de tetas de lo que es una chica sensible y con corazón.
TIPO C: Freakys inadaptados que se dan cita en todas las fiestas all around de world que inevitablemente siempre terminan hablándome y de los que nunca nunca puedo deshacerme debido a mi incapacidad congénita para ser borde y desagradable con los demás.
TIPO D: Tímidos compulsivos que se piensan una y otra vez si llamarme o no llamarme o si invitarme o si mejor no invitarme o si les diré que no o si les diré que sí… ¡cuando lo que estoy es deseando que me llamen! ¡Cómo me gusta un chico con iniciativa!
TIPO E: Esos chicos estupendos a los que tengo la enorme suerte de gustar pero que por alguna razón, ya sea por una larga amistad, porque estoy ciega, porque ando persiguiendo a otro… no acaban de picarme la curiosidad. Aquí, entre estos, está el grupo sobre el que debo incidir. El caso es, ¿cómo?

jueves, 28 de abril de 2005

El guisante subversivo

No creo que me vayan a ver mucho por Florida...
Por cierto, me gustaría ver la mitad de revuelo pontifical por la pena de muerte que por los matrimonios entre homosexuales. Se ve que el amor los pone más nerviosos que los asesinatos.

miércoles, 27 de abril de 2005

Muerte "accidental" de un anarquista

Como los chistes de cuando éramos pequeños, un italiano, un inglés, un portugués, un austriaco, una polaca y una española fueron ayer al teatro en Ginebra a ver "Muerte accidental de un anarquista" de Darío Fo (que a la sazón, fue premio Nóbel en 1997).
Entre todos entendimos el 70% de la obra más o menos, cada uno pescando pedacitos distintos con nuestras precarias redes de francés. No obstante nos gustó, claro. Darío Fo es asustadoramente lúcido, y pone en clave de comedia terribles realidades en las que el único que ve claro es un loco.
Es el viejo truco de los locos en el arte.
Los que tengan la obra a mano, ya saben, merece la pena, aquí nos cuentan un poquito más.

martes, 26 de abril de 2005

Abyección de conciencia

A mi quizá se me escape probablemente algo fundamental en todo esto, pero yo me pregunto ¿por qué tiene que opinar la iglesia sobre los matrimonios civiles?
Si yo fuese presidenta del gobierno, conminaría a los párrocos con cerebro a casar únicamente a gente vestida de faralaes,¡ala!, es más, desde aquí les hago un llamamiento...

Altibajones


Digo yo que la vida de todos estará definida por altibajones. Como lo está la mía. Que paso del triste malestar apático a la euforia descontrolada como una veleta que gira al viento que más sople. Y es un poco cansado, porque todavía no he descubierto el patrón de mi conducta, que me permitiría comprar kleenex cuando viera venir el chaparrón y sacar punta al perfilador de ojos cuando fuera a sentir que me como el mundo. Pero nunca sé nada. Nunca entiendo nada.

Ahora estoy súper contenta. Estoy en alti. Así que cojo mis cosas y me digo que voy a salir a respirar aire puro y a leer un libro en el parque. Pero salgo y de repente siento desinflarme y entro en la fase bajones. Y el sol me está torrando y en el retiro no hay más que yonkis. Pero cierro los ojos y un alti me entra hasta el cogote. Y hace un día buenísimo… y así continuamente. Hombre, esto es exagerando mucho pero es para ilustrar la conversación.

Lo único bueno es que estas cosas me pasan cuando estoy sola. Cuando analizo lo que siento y sólo me tengo a mí. Cuando estoy con más gente, normalmente estoy en alti, o eso aparento. Y es que la gente me anima. Y si estoy triste con gente es porque me pongo a analizar en conjunto a dónde voy, qué hago, qué le pasa a esta generación que estamos todos hechos un guiñapo… es más una sensación de globalidad que en nada se parece a lo que antes he explicado.

Doctor, ¿qué me pasa?

Manías de la gente


Todo el mundo tiene manías. Por mucho que lo neguemos y por mucho que intentemos explicarle a las demás personas el origen y la justificación de cada una de ellas, como intentando apelar al buen juicio de los oyentes, no son más que manías y punto. Cosas que te molestan y que no puedes soportar. Cosas que haces con repetición y que no puedes dejar de hacer.

Yo, como todo hijo de vecino, también tengo manías. Algunas de las que me ocurren ahora son:

1.-Tengo que oler toda la ropa antes de ponérmela, incluyendo la ropa interior y los calcetines. Toda tiene que estar limpia y oler a suavizante o similar. Si no, no me la pongo.
2.- No soporto la luz que viene del techo. Y si es fuerte, peor. En realidad, me gusta la oscuridad si no es luz del día.
3.- Cuando pongo la mesa, intento que todos los juegos de cubertería, de platos y de vasos sean iguales.

Vaya, ahora no me acuerdo de más pero debo tener a miles. Es que todo lo que se me ocurre que poner a la lista, son defectos. Pero esos son distintos de las manías y no me apetece compartirlos con nadie, porque pican que no veas.

Otra página


Os recomiendo que visitéis una página muy chula de un amigo de un amigo que hace fotos que me han gustado mucho. La dirección es http://javierportfolio.com/.

Saturday night fever


Allí me colé y en tu fiesta me planté, coca-cola para todos y algo de comer…

Entro en la fiesta, sola ante el peligro porque mis compañeras se han rajado en el último minuto. Dios, espero encontrarme a alguien con el que poder charlar nada más llegar. La idea de tener que quedarme sola merodeando y pidiendo a gritos un poco de compasión humana me espanta. Es peor que el sueño en el que te presentas en público con una falda corta y las piernas sin depilar. Veo a Mónica. Está súper guapa. Le doy el regalo.

Entro, oteo el panorama. Todo borroso por culpa de mi miopía galopante. Pero bueno, diviso a alguien. Me acerco y abordo al semiconocido para su gran sorpresa. Habla, Laura, habla. Llena el vacío y no le des tiempo a pensar. Mientras tanto por el rabillo del ojo, le veo. Ha venido. Subidón. Respira hondo. Tranquila. No me atrevo a acercarme. ¡Qué corte! Si casi no le conozco aunque le piense a menudo. Bueno, date tiempo. Sigue hablando.

¡Me lo encuentro! ¡Madre mía!, menos mal que estoy roja por el sol. Se me corta el grifo de las ocurrencias mentales y noto las neuronas atropellándose unas con otras. ¡No, ahora no, capullas! ¡No me hagáis esto! Empiezo a rajar a la deriva, sin ningún atisbo de inteligencia guiando aquella verborrea. Lo cual se refleja irremediablemente hacia el exterior. Bien, ahora que he quedado como una subnormal en los primeros cinco segundos, ya no puedo caer más bajo así que relaja. Voy a bordo del barco “tierra trágame”. ¡Dios!, ¡qué guapo está!

Decido ahogar mis penas en el agüita de Valencia. Me temo que la noche va a ser larga y curiosa. Me bebo uno. Me bebo otro. Y por si acaso, bebo otro más. Le hablo. Ahora se va. Ahora vuelve. Le vuelvo a hablar. Interacciono con sus amigos. Mmmm, creo que no me hace ni puto caso. ¡Ay, por favor, qué risa más grande! Me duele la tripa. Le controlo como si tal cosa, haciéndome la que no me importa. ¿Qué demoños hago yo aquí en la fiesta más sola que la una? Risas. Bebo más. Le digo al de la fiesta que me gusta su peluca y resulta que es su pelo natural. Ups. Él se ríe. Y yo que creía que no se podía caer más bajo… Pasan pastel de marihuana. Buf, ni de coña, Laura. Te tengo controlado, corazón. Risas y más risas. Hablo con otros que también me hacen reír mucho. Efectivamente, no me hace ni caso. Doy unas vueltas. Por Dios, por lo menos me estoy riendo un rato. Uno me canta al oído con ojos alicaídos. Argggg, ¿cómo salgo de esta? Vuelve mi amor nocturno. Risas con todos. Le hablo. Se va. Buf, qué cansado es esto. ¡Qué pereza! Nooooo, el cantante susurrador vuelve al acecho. Él se sienta cerca. Se ríe. Babeo. No hay nada que hacer.

Decido que es hora de irse. Espero a que se me pase el zolocotón sentada en un taburete. Repasa de mí. Todavía nos quedan algunas risas. Nos vamos todos a la vez, él y sus amigos. Nos despedimos en el portal. Beso y beso. Ni mención de acompañarme ninguno al coche. Son las 5 y pico de la madrugada y voy sola a buscarlo. Repaso mental de la noche: qué bien me lo he pasado y que poco le gusto. Una de cal y una de arena. ¿Y ahora? Pues esperar a que se me pase o confiar en el destino.

lunes, 25 de abril de 2005

Fin de semana en el campo


Este finde estuve el viernes durmiendo en Canencia con los amigos y todo el sábado disfrutando de verdes praderas y el rumor del agua en el río. Resultados: relax, muchas risas, aire puro y piel quemada de la insolación. En resumen, un espacio de tiempo agradable.

Comida campestre

viernes, 22 de abril de 2005

Ultramarinos

A mí es una palabra que siempre me ha parecido un poco fea, una palabra larga y poco amable. Quizá sea porque detrás del mostrador de los ultramarinos de mi pueblo, había una señora vieja y muy seca, que a pesar de su edad tenía el pelo muy negro y una mirada de rencor hacia los niños, no fuesen a robarle chucherías cuando no estaba atenta.

Pero hoy, remirando la palabra la encuentro bonita, con perfume de lejanía. Nunca se me ocurrió pensar que los productos de la tienda de la señora seca viniesen de ultramar. De echo, esos productos no vendrían de muy lejos, pero de haber pensado así en aquel momento, qué sabor más romántico hubiesen tenido las chuches, hubiesen tenido un sabor ultramarino.

Al campo


¡Me voy al campito! Ya tengo preparadas las camisetas y las bragas limpias, el bocadillo y el esquijama. Mmmmm, no va a estar mal la cosa, seguro. Me voy con los amigos de la asociación, a hablar de miles de temas pendientes, a presentarnos a los nuevos, a captarles para el reparto de tareas, a discutir, a escuchar, a opinar… y también me va a quedar espacio para tumbarme al sol, tranquila, con el olor a pino y con la serenidad que da el tener a tu lado a gente tan estupenda. Para comer mientras me río a carcajada limpia. A dar paseos mientras otros me cuentan lo que saben y yo ignoro.

Mi saco está feliz. Se le salen las plumas. Es el que más lo disfruta siempre. Le encanta salir de casa y estirar las piernas. Hemos pasado muchas cosas juntos y nos llevamos muy bien, así que es un placer volver a dedicarle un tiempo. ¡Qué majete es! ¡Qué guapo está en su bolsa verde!

jueves, 21 de abril de 2005

¡Ya está, decidido!

Vamos a poner un medidor de popularidad.
Los hay en muchos blogs, son unos programitas que cuentan los lectores que uno tiene y que te avisan: en estos momentos hay 3 lectores, uno de Valladolid, uno de Vladivostok y uno del Valle del Po...

El nuestro irá más allá, y nos dirá cosas como:
-Alguien casi pasó por su blog, pero decidió visitar www.caramboladecuclillos.com en el último momento.
-Ahora tiene usted un lector, un hombre de mediana edad, pelo castaño y visiblemente decepcionado, que esperaba ver fotos de croquetas desnudas.
-En este preciso instante una mujer de Badajoz valora mentalmente la receta de la lombarda publicada en enero, pero no se atreve a comentarla.

¡Temblad lectores, la gran croqueta os vigila!

¡¡¡¡NUEVO, FLAMANTE: CONCURSO DE CROQUETAS!!!

Croquetas os insta a escribir la frase más larga que se os ocurra, en la que todas las palabras lleven acento. El premio será el reconocimiento de la humanidad por tamaña hazaña y un fuerte aplauso.

He aquí la mía: "él irá más allá."

¡¡¡Ánimo y suerte!!!

miércoles, 20 de abril de 2005

Corte de pelo


Bueno, este ataque de autoestima es porque me he cortado el pelo y mi amiga el Guisante quería ver el estropicio. En fin, tampoco está tan mal, como dice la peluquera, teniendo en cuenta la materia prima. Bueno, no lo ha dicho en esas palabras pero yo os lo traduzco para evitar rodeos.

Una nunca se explica como entra en la peluquería con la idea de cortarse sólo las puntas y sale con el pelo capeado a 15 niveles y con flequillo de propina. Cuando me siento en la silla de la pelu de repente me invade una sensación de renovación súper extraña, como una necesidad de cambiarlo todo y darle un nuevo giro a la vida. Debe ser que tengo algo contenido dentro y que lo exteriorizo con la idea peregrina de que lo que me aleja de la felicidad es cuestión de puntas abiertas y no de un repaso de fondo. Como cuando lloro en el cine.

Y quizás no esté tan equivocada. Con este nuevo corte, me enfrento el sábado a una fiesta y oye, queráis que no llevo otro porte, otra predisposición. No hay nada como sentir que una estrena vida para que la entren ganas de coger la felicidad de golpe. Seguro que esta vez, no te me escapas (la felicidad, digo).

Guisante, lo prometido es deuda.

martes, 19 de abril de 2005

Almas grises


No es un libro que te enganche y te haga estar hasta las mil de la madrugada devorando páginas, pero es muy bonito de leer, por el que es un placer pasearse despacio. Es curioso como uno disfruta avanzando por la claustrofobia que suscitan sus personajes, la frialdad de los espacios, la lentitud de las relaciones humanas... porque de repente, entre párrafo y párrafo, una se encuentra perdida en un pueblo en el norte de Francia. Y como un relámpago de luz, un choque frontal, descubres muchas palabras que todas ellas, te describen. Ideas perdidas que de repente te sacan fuera algunos de los nudos que tienes ahí dentro.

Os copio unos cuantos párrafos que me gustan. Hay muchos más, pero esos los tendréis que descubrir vosotros. Esa es toda la recomendación que os hago.

Portada

Almas grises

Philippe Claudel

Me miró sonriendo, con esa mirada de cura a la que ya he aludido, que penetra hasta lo más profundo de nosotros y nos saca el alma como se saca un caracol cocido de su concha con un tenedor de dos dientes. Luego me dijo que, en el sitio al que iba, había flores a millares, y millares que no conocía, que jamás había visto o, como mucho, en los libros, y que no se podía vivir eternamente en los libros, que un día había que coger la vida y sus bellezas con las dos manos.

Estuve a punto de decirle que para mí era justo al revés, que para mí la vida era el pan nuestro de cada día, y que si hubiera habido libros que hubieran podido consolarme de ella me habría arrojado dentro de cabeza. Pero cuando dos personas están tan lejos la una de la otra, hablar no sirve de nada. Me callé. Y nos dimos un apretón de manos.

Almas grises

Philippe Claudel

Vi que el rostro de Jósephine se ponía rojo como un tomate y sus ojos relucían con un brillo asesino. Si llega a tener a mano un cuchillo o una pistola, le da el pasaporte a Mierck, por la vía rápida. Cada día, sin ni siquiera darnos cuenta, matamos a mucha gente, de pensamiento y de palabra. Bien mirado, al lado de todos esos crímenes abstractos, los asesinatos reales son escasos. El equilibrio entre nuestros deseos culpables y la realidad absoluta sólo se da en las guerras.

Almas grises

Philippe Claudel

Enviaron a un sustituto que ya no estaba para que lo movilizaran. Recuerdo, sobre todo, sus ojos de loco, dos canicas de acero en blancos de nácar. “¡Estoy en contra!” le espetó al alcalde, cuando éste acudió a la escuela para presentarle a sus alumnos. Lo apodaron “el Contra”. Estar en contra es muy respetable. Pero ¿en contra de qué? Nuca lo supimos. De todas formas, en tres meses todo había acabado: el Contra debía de haber empezado a perder la chaveta hacía tiempo. A veces, dejaba de explicar y miraba a los niños imitando el ruido de la metralleta con la boca o el silbido de un obús, se tiraba al suelo y se quedaba completamente inmóvil durante largos minutos. En eso estaba muy solo. La locura es un país en el que no entra quien quiere. En esta vida todo hay que merecerlo. En cualquier caso, él entró como un seño, largando amarras y velas con al gallardía de un capitán que da barreno a su barco y espera, de pie en la proa, a que se hunda.

Diversificación, la clave del éxito

Ayer cuando iba yo caminito de mi curso de francés vi como, del restaurante mexicano de la esquina salía una camarera china a colgar el cartel del menú del día, en el que podía leerse "risotto agli asparagi"...

lunes, 18 de abril de 2005

Criando pelusa en el Castillo de If

Este fin de semana me lo he pasado sola en casa. Recordamos a los lectores, aunque en realidad no se si lo he dicho antes, que mi casa tiene 34 metros cuadrados, en los que hay que incluir un flamante balcón (vamos, que no da para bailar claque o hacer aeróbic).
Yo ya sabía la semana pasada que me enfrentaría, cual llanera solitaria, con dos o tres días de "tiempo para mí". Toda la gente que conozco en Ginebra estaba en otro país. Toda la gente que conozco en otros países siguió en esos países, o en otros, pero en cualquier caso no me vino a ver. No había nada que hacer, tenía toooooodo el fin de semana para mí. Me organicé por tanto un plan maligno y saqué "El Conde de Monte Cristo" de la biblioteca local.
Los elementos de mi fin de semana han sido: cama, pijama, café con leche grande y Alejandro Dumas.
Por favor, aquellos que no hayan leído el libro tienen que hacerse con él a la velocidad del rayo cegador y sumergirse entre sus páginas, así tengo alguien con quien comentarlo. No vale el viejo truco de que habéis visto la peli, o la serie esa famosa con Gerard de Pardieu, no importa. Yo también me sabía la historia, y eso no me ha impedido cerrar a menudo el libro sobre mi pecho de un sobresalto para exclamar cosas como ¡¡¡¡nooooooo, cuidado, viene el guardián!!!! ¡¡¡no te fíes de ese!!! y volver a lanzarme después a devorar sus páginas sin demora.
Hasta me metí a leer en la bañera y me di cuenta de que había volado la tarde cuando casi me da una hipotermia de lo fría que estaba el agua... imaginemos por un instante sobrecogedor lo ridículo del epitafio.
En fin, que sepáis que mientras vosotros hacíais nosequé aburridísimo este fin de semana yo he vivido las aventuras más increíbles por las costas del mediterráneo. Sniff.

domingo, 17 de abril de 2005

Parque del Capricho


Todavía hay lugares en Madrid que consiguen sorprenderme. Este sábado he ido de excursión al Parque del Capricho, que está en la Alameda de Osuna. Es un lugar precioso, de esos que los españoles tanto añoramos cuando viajamos a la Europa del norte. Tan poco conocido por los madrileños, el Parque del Capricho es uno de esos sitios por los que se puede pasear y pasear, en los que se puede sentar tranquilamente en un banco, a los que ir a comer un sandwich con un amigo... Os mando algunas fotos para compartirlo con vosotros. Un lugar en el que encontrarme si algún día me pierdo.






viernes, 15 de abril de 2005

Página


Una página chula: http://www.elhombreviento.com/

Hablo sola


Hablo sola por la calle. Normalmente, cuando camino tiendo a ir pensando en mis cosas, como todo el mundo supongo, pero debo meterme tanto en mis pensamientos que más de una vez me he sorprendido a mi misma hablando en voz alta tan tranquilamente. Lo peor es que no tiene sentido la conversación y en realidad son respuestas o preguntas que me hago a mi misma, diálogos internos con mi doble personalidad, que es una sola multiplicada por dos en las horas punta de máxima intensidad de pensamiento. O también me enfado conmigo y me regaño. Y la peña flipa en colores, porque lo hago muy alto y cuando menos te lo esperas.

Lo único que me salva es que ahora se ha puesto de moda que la gente ande por las calles de Madrid con aparatos que conectan directamente la oreja con el móvil del bolso y entonces, parece que todo el mundo habla solo. Ellos se creen que yo también hablo por el móvil, mientras yo no cante o ellos no se fijen.

jueves, 14 de abril de 2005

Asombroso descubrimiento de la semana

Yo hace tiempo oí que los griegos hacían el gesto con la cabeza que nosotros entendemos por asentir, para decir que no, y viceversa. En cuanto tuve a un griego a tiro de piedra le tiré una pregunta, y me desmintió la información, no con la cabeza sino de viva voz, para que no hubiera líos.
Yo entonces creí deducir hábilmente el origen de la confusión. Ellos usan la palabra "ne" para decir sí, que se parece a nuestro no. Si uno ve a un griego diciendo "ne, ne..." y asintiendo con la cabeza, puede pensar que asiente para negar algo.
Tras esta auto-justificación me quedé tan contenta con la idea de que todo el mundo asintiese con la cabeza para decir que si. Pues hoy he comido con un búlgaro, y he aprendido que ellos mueven la cabeza de arriba a abajo para decir que no y para los lados para decir que si, ahí queda eso.

miércoles, 13 de abril de 2005

Una pregunta sencilla con una respuesta de aupa

¿Cuál es el origen de nuestro alfabeto? (pincha, pincha, ya verás...)

Podría ser un entremés, pero es un hecho que no sólo es verídico, sino que además es cierto...

Se abre el telón y comienza la acción que se sitúa en el consulado de España en la ciudad X.

Ciudadano: hola, venía a ver si me hacen el pasaporte nuevo por que, aunque el mío no está caducado, creo que ya no sirve para entrar en Estados Unidos.

Burócrata: No podemos hacerlo aquí, no disponemos de la tecnología apropiada.

Ciudadano: ¿y entonces?, ¿tengo que ir a España a que me lo hagan?

Burócrata: no, eso tampoco es posible, porque como usted está inscrito aquí, los pasaportes sólo le son hechos aquí.

Ciudadano: Bien, vamos a ver si he comprendido, nadie en estos momentos puede hacerme un pasaporte para ir a Estados Unidos...

Burócrata: Eso es, pero siempre puede usted intentar entrar allí de todos modos, quizá el funcionario de la aduana tenga un buen día...

----

Pregunta: ¿Cuánto dinero tendrá que gastar la diplomacia española en sacar a este hombre de Guantánamo?

Pruebas médicas, vecinos, Inquisición y catalejos


Noooooooooo, tengo que hacerme unas pruebas médicas y las dos implican pinchazo inminente. Ay, no puedo. No puedo. No puedo. No quiero hacérmelas. Quiero salir corriendo a un país sin pruebas y sin médicos y sin nada de nada.

Y también quiero irme a un país donde no existan las comunidades de vecinos, adictos a dar por culo a los demás. He descubierto que en esta vida: A) hay gente que en ausencia de emoción de su propia vida, se dedican a preocuparse por la de los demás y a tocar los huevos a sus conciudadanos y B) la estrucutra básica del pensionista y el tiempo libre que le queda para fisgonear hacen de cualquier jubilado un potencial representante digo de la Santa Inquisición moral y perseguidor de los vecinos de escalera, lo que incluye poner su existencia en peligro con tal de mirar por encima de muros, asomarse a ventanas sin barandilla para mirar casi con catalejo y sobre todo, y no olvidemos esta premisa máxima, dar por culo a los demás.

Que me perdonen los jubilados que no se ajustan al descrito perfil. Son ellos los que me dan esperanzas de que existe un mundo mejor posible.

No es lo mismo


No es lo mismo "tejidos y novedades en el piso de encima" que " te jodes y no ves nada y encima te piso".

lunes, 11 de abril de 2005

Reformas


Estoy muy poco hecha para la vida moderna y la reforma de pisos. Desde luego, es mucho más horrible de lo que pensaba y agotador, porque todo no llega y nada sale según los planes previstos. Y si a eso le sumas que yo tengo la capacidad de previsión de una chincheta, por poner un objeto inerte sin aspiración alguna, pues todo se complica.

Ahí van unas fotos del berenjenal en el que estoy metida.



jueves, 7 de abril de 2005

El Planeta Rojo no es Marte...

Es China. Últimamente estoy conociendo algunos chinos, a parte de mis encuentros co-bibliotecarios con el chino tosedor, y me estoy dando cuenta de lo distintas que son nuestras referencias culturales. Sí, ya se que esto suena a perogrullada del tipo: "los chinos y nosotros somos diferentes" (Pensante et al. 2005), pero es verdad.

Ejemplo 1: Hace algún tiempo fui a comer un Kebab con mi amiga ZhenYi, oriunda de ShangHai... mientras esperábamos en la fila para pedir, ella se quedó mirando fijamente el supuesto certificado que asegura que toda la carne es halal y viene de Nueva Zelanda (certificado que misteriosamente parece una fotocopia de una fotocopia de una fotocopia de un certificado falso y que está presente en todos los sitios de kebab suizos). Ella lo miraba y lo remiraba así, torciendo la cabeza, hasta que al final me preguntó: -¿qué es eso?-, señalando las frases en árabe. Bien, se lo expliqué, y ella me aseguró que no había nunca visto nada antes escrito en árabe, como quien oye hablar de lo árabe por primera vez... Claro, pídele tú a un adolescente de Madrid que te reconozca el sánscrito... pues tampoco sería capaz, pero me resultó chocante.

Ejemplo 2: Ayer me encontraba yo en el recibidor de un gran edificio con su puerta automática correspondiente en la entrada. Muy pegadita a la puerta había una chica china, intentado salir. Tan pegadita tan pegadita que el sensor no la percibía... y ella avanzaba a tientas por la superficie con sus manos, como buscando un pomo o algo, a empujaba suavemente por aquí y por allá sin éxito. No pude evitar caminar decididamente hacia ella y pararme teatralmente frente al sensor y ¡zas! hacer que se abriera la puerta. Ella reculó un poco sorprendida, luego me miró, se puso roja y atravesó la puerta con una risita tímida.

También hay cosas de nuestra propia cultura que se nos olvidan. Le recomendaba yo a ZhenYi que leyese tebeos para aprender mejor francés, idioma que estudiamos juntas, y me explicó que no puede, por que por ahora sólo entiende las cosas escritas en minúscula... se nos olvida que en realidad tenemos dos versiones para cada letra...

Al final quizá los marcianos seamos nosotros...

miércoles, 6 de abril de 2005

Estoy con el Guisante


Estoy totalmente de acuerdo con mi amiga el Guisante. Estoy hasta donde no puede estarse de la muerte del Pontífice, primero por mi condición de atea y lo mucho que me repatean estas cosas, y segundo porque he alcanzado mi umbral de saturación humana. ¡Esto es una especie de acoso y derribo y de recochineo constante en nuestras narices!

Estoy totalmente de acuerdo en que la muerte del Papa es un tema de gran trascendencia mundial, mucho más que las votaciones generales en EEUU, y que nos afecta a todos en gran medida, al margen de las implicaciones morales que el hecho puede o no suponer en cada uno de nosotros. Por eso, entiendo que ocupe portadas, espacios informativos y tertulias de radio, pero eso sí, ¿se han creído que somos gilipollas? Todavía estoy esperando a que alguien me cuente, entre la fascinante y tan útil información de cuánto tardarán los últimos de la cola en llegar a ver el cadáver (perdón, los restos) y qué calles atravesarán antes de ello, qué implicaciones políticas tiene esto, cuáles son los “candidatos” que se barajan y qué supondrá para el resto de los mortales que salga uno y otro, qué países se ven más afectados, qué influencia tiene hoy la iglesia en el mundo actual... ¡Quiero saber! Lo demás, es una tomadura de pelo que no hace más que enfadarme y cabrearme mucho.

Por favor, no voy a entrar en argumentos moralistas en los que haga destacar que todos los días, mueren en el mundo miles de personas torturadas, abusadas, privadas de sus derechos… pero no olvidemos, por favor, que este señor ha muerto de viejo, porque le tocaba y además, no creo que le haya faltado nada. Yo comprendo que es alguien importante espiritualmente para mucha gente, gente entre la que hay y miles y miles de hijos de su madre y por suerte, miles y miles de personas estupendas y maravillosas que hacen de este mundo un lugar mejor. Pero eso se lo dejo a ellos, ese dolor lo tienen que digerir ellos. Yo soy una ciudadana que exige, por favor, que la informen de lo que pasa en el mundo y no de los cuentos de hadas y las comidillas de ese lugar al que hacen llamar el Vaticano.

Hasta el santo gorro del Padre

Digo... hasta el gorro del Santo Padre... o hasta la mitra.
¡Pero ya está bien, por Dios, qué zozobra, qué sobredosis, madre mía! y eso que no tengo tele, que me tiemblan las carnes sólo de pensar la cantidad de veces que se ha pronunciado la palabra Papa en estos días, la cantidad de reportajes especiales, conexiones en directo, lo que se ha magnificado hasta el absurdo la vida de este señor.... Hasta tengo una amiga polaca que no va a salir este fin de semana a celebrar el cumple de un amigo por respeto al funeral de Carol...
Señoras y señores, estamos exagerando, además tanto duelo me da a mi que esconde una cierta desconfianza católica para con el concepto de cielo, por que si no ¿a qué tanta pena?: el Papa se ha ganado chalet en el Torrevieja del cielo, se lo ha currado, le ha hecho la pelota a Dios hasta decir basta durante toda su vida, tiene un paraíso asegurado con todos los extras. No, a mi no me pone triste, así debe de dar gusto morirse. A mi se me ha muerto hace poco un amiguete ateo... eso es otra cosa, eso si que es serio, eso si que es morirse, pero morirse de verdad. ¡Ale Jesús, si ves al Papa por ahí dale una colleja de mi parte por lo del preservativo, leñe!

Me aburro


Me aburro sobremanera. No puedo lidiar con esta falta de actividad. Estoy en la oficina de mi madre, entre cartas y hojas de la Sociedad Odontológica y no encuentro nada que hacer. Y cuando estoy en este estado, me dejo llevar por la desidia y no me apetece hacer nada, con lo cual no encuentro nada que hacer, con lo cual me dejo llevar por la desidia. Parece que esto de la pescadilla que se muerde la cola tiene una contraparte real que te asola de vez en cuando.

Estaba pensando el otro día que en mi vida no me pasa nada por casualidad. Me refiero a eso que te hace mantener conversaciones del tipo, "Jo, estaba de pie en el bar y justo me pasa que..." o, " estaba a punto de entrar en el tren y ..." Nada de eso. Menudo rollo
.

martes, 5 de abril de 2005

Querido pantalón de pana


Querido pantalón de pana-jersey de pico de lana (¡diantres!, el word no hace más que insistir en que cambie la palabra jersey por yérsey, indiscutiblemente más internacional y cosmopolita pero que no sé qué significa),

Han llegado a mis oídos que recientemente te has dejado llevar por los consejos de los amiguitos que bien te quieren y has visto la película de Léolo. ¡Qué ilusión! ¡Qué alboroto! Ya me han dicho, y no me extraña, que te os han dejado a ti y a P en una especie de calma chicha que ni sí ni no, ni blanco ni negro. Bien, esto del intercambio cultural es interesante hasta más no poder y no para de sorprenderme la cantidad de vericuetos extraños que hay desde lo que vemos hasta lo que procesamos, tan diferentes en cada uno de nosotros. ¿Qué será lo que me hace a mi apreciar la película como algo excepcional, desde el punto de vista de una no-entendida en cine ni nada por el estilo, que a ti te deja tan indiferente o expectante? Mmmmm, ¿será la sopa que no quise comerme a los 4 años? ¿Será que tú cantaste una canción bonita un día cuando ibas en coche con tus padres que te dejó marcado? A mi no me gustaba la gimnasia en el colegio y la odiaba cuando era pequeña, ¿y a ti?... Quien sabe, las respuestas pueden estar en cualquier lugar, pero repito, qué interesante, no obstante.

Y bueno, por si quieres prestarte a estos experimentos extrasensoriales, me permito también recomendarte dos películas más que me han encantado para ver qué generan en ti. La primera es una película que vi hace unos años y que he tenido la oportunidad de medio ver hace unos días: Cómo ser John Malkovich. He de decir que mi sentimiento ante la película se ve altamente influenciada por mi ya conocido interés por los títeres y todo su mundo y por mi innegable atracción hacia lo absurdo, que me hace viajar hacia mundos en los que me gustaría estar y a los que nunca llego. La siguiente, es la película que más me ha gustado de este año de todas las que he visto y quizás la que más me ha gustado desde hace tiempo: Olvídate de mi, que en inglés tiene otro título que no tiene nada que ver, of course (Eternal Sunshine of the Spotless Mind). Supongo que ambas es probable que las hayas visto.

En fin, que ahí queda eso. Si quieres jugar, saca.

Besos, desde la esfera del desencuentro mutuo.

Fila alla italiana



Vale, puede ser una falta de respeto usar una foto del duelo del Papa para ilustrar el concepto italiano de fila, pero ahí queda eso.

lunes, 4 de abril de 2005

En el piso de arriba


En el piso de arriba no vive nadie ni hay nada y no hago más que oir ruidos y movimiento de objetos pesados. Alguien anda en las azoteas del edificio y se ha montando un campo de operaciones indecorosas ahí, ha colgado los cables del ordenador y los micrófonos de las vigas de madera. Y andan agachados porque no hay altura suficiente. Pero no importa, porque se dedican seguro plenamente a la tarea de generar el mal y no andan nunca. Tienen los ojos vidriosos por culpa de las ondas catódicas y las placas óseas del culo han evolucionado, fusionándose en una plataforma plana sobre la que descansar más cómodamente. Y se les han caído los pelillos. Así no hay quien salga ya.

¡Dios! ¡qué experiencia religiosa! Se les acaba de caer una canica y ha rodado unos segundos de un extremo a otro de la habitación. De un extremo a otro de su suelo que es mi techo. ¡Y dan golpes! Esto seguro que es un lenguaje secreto en código morse para sus camaradas. Esta noche lo mismo hay follón en la azotea porque están convoncando una reunión secreta. ¡Esto es extenuante hasta decir basta!

Bueno, digo yo que cuando estás tan cerca del epicentro del mal, estás a salvo. Corred, ¡vendid cuanto antes a mi casa! No sé cómo andan las cosas y para cuándo está planeada la bomba en su organigrama o cronograma o como se llame.

¿Algún vegetariano?

Cualquiera lo diría


Cualquiera lo diría. Uno tiene las revelaciones sobre su propia persona cuando menos se lo espere y es así que yo, yendo a rehabilitación todos los días, me he dado cuenta de que estoy hecha para obedecer. Con todo este carácter, con toda esta mala leche que de vez en cuando se me escapa, en realidad he nacido para acatar órdenes de forma sumisa y tranquila. Y esta certeza se me ha revelado entre camillas de skye y jovencillos de bata blanca al mando de aparatos y máquinas infernales electrocutantes, infrasónicas y microóndicas. Un sitio al que quizás nunca habría ido a buscar la respuesta a esta pregunta.

Resulta que cuando los pacientes vamos llegando a la rehabilitación, pues esperamos a que las máquinas se vayan quedando libres para empezar con el maratón de todos los días. Y hay gente de esta súper dispuesta que en seguida se hace al mando de su propia situación y casi casi da órdenes de dónde y cómo tienen que ponerle la máquina o hacia dónde tienen que enchufarle las ondas los fisioterapeutas de guardia, pasándose por el forro la opinión experta y los años de formación que llevan a sus espaldas. Y yo llego ahí, me siento en una silla y me pongo a leer. Que si una máquina se queda libre, espero a que alguien me diga que la ocupe, pese a que las marujas de turno me insten a tomar la iniciativa y a ponerme yo por mi propio pie, sin consulta alguna al personal del centro.

Y a mi me ponen nerviosa, me ponen de los nervios, y hago que leo como si me fuera la vida en ello mientras miro por el rabillo del ojo a la permanentada de al lado que me mira con desesperación. “Señora, que me lo tienen que mandar, que si no yo no me muevo, ¡leñe! Déjeme en paz con mi ausencia de iniciativa y no me toque la moral. Siéntese y disfrute que se le va a contracturar la cervical y luego viene el animal de bellota aquel que la mira desde la esquina a meterle mano al músculo y dejarla para el arrastre. Calle que nos descubren con nuestras dolencias. Usted limítese a obedecer. Señora, yo paciente y él fisioterapeuta. O lo que es lo mismo: yo Jane y usted, Chita”

Y espero a que alguien se me acerque y me invite con una palabra dulce a sentarle en el potro de tortura. Y yo me siento tranquila, porque todo tiene su orden, porque sé que ellos controlan la situación y yo soy un mero objeto animado que manipulan a su antojo. Es decir, me siento bien obedeciendo sin pensar. Así da gusto que la electrocuten a una, la radien con microondas malignas o la rompan lo poco que le queda entero con los infrasonidos del demonio.

Somewhere only we know

Keane (letra de canción)

I walked across an empty land

I knew the pathway like the back of my hand
I felt the earth beneath my feet
Sat by the river and it made me complete
Oh simple thing where have you gone
I'm getting old and I need something to rely on
So tell me when you're gonna let me in
I'm getting tired and I need somewhere to begin

I came across a fallen tree
I felt the branches of it looking at me
Is this the place we used to love?
Is this the place that I've been dreaming of?

Oh simple thing where have you gone
I'm getting old and I need something to rely on
So tell me when you're gonna let me in
I'm getting tired and I need somewhere to begin

And if you have a minute why don't we go
Talk about it somewhere only we know?
This could be the end of everything
So why don't we go
Somewhere only we know?

Oh simple thing where have you gone
I'm getting old and I need something to rely on
So tell me when you're gonna let me in
I'm getting tired and I need somewhere to begin

And if you have a minute why don't we go
Talk about it somewhere only we know?
This could be the end of everything
So why don't we go S
omewhere only we know?

This could be the end of everything
So why don't we go
Somewhere only we know?

El caballo del César o terribles recuerdos del latín

Aún me acuerdo cuando en segundo de BUP estudié latín (o violín de lata, que dirían Les Luthiers). Traducíamos aquellos textos sobre el César de viaje por algún sitio y nos hacíamos un lío enorme con los casos, y allí estábamos todos enredados en una maraña de significados posibles ante una frase de 5 palabras, sin saber si el César en su caballo cruzaba el río con sus tropas, o si las tropas del caballo del César estaban en el río, quién tenía caballo o quién no, ¿había realmente tropas? ¿iban o volvían? ¿a pie con el caballo o encima del mismo?, en fin, un desorden. Claro, en aquella época de inocencia acneica ignoraba yo que tener 6 casos en un idioma no es nada, es un paseo, es un caramelo. El finés tiene 16, lo que explica por qué muchos renombrados latinistas vienen de Finlandia. ¡Y el húngaro tiene 22!... no quiero ni pensar la cantidad de cosas horribles que podrían haberle sucedido al César, contenidas en 5 palabras húngaras.

viernes, 1 de abril de 2005

¡¡Felicidades Alex, pollo austriaco!!



N. del G.: para apreciar este post en todo su esplendor hay que tararear mentalmente "los pajaritos".

Fauna de biblioteca

Una biblioteca, en principio, suena a lugar tranquilo, pacífico, donde seres sesudos se dedican a la lectura. La biblioteca de un sitio como el CERN, institución europea dedicada a la investigación, debería ser un sacrosanto templo consagrado a la sabiduría y la física de partículas.
Por avatares de la vida, llevo más de un año pasando ratos largos en esta biblioteca y viendo gente de todo tipo. Me siento casi preparada para, recurriendo a las consabidas y feas generalizaciones, hablar del comportamiento ajeno.
Los rusos son unos seres increíbles. Tengo que ir a una biblioteca en Rusia para corroborar mi experiencia de campo aquí, pero por lo que he deducido de una muestra de n= 20 ó 30 rusos, ellos, al encontrar un compatriota en una biblioteca no se acercan a cuchichearle, sino que, avistándolo de lejos profieren en altos gritos, lo que yo, ignorando todo del idioma, interpreto como: "-¡Hombre Dimitri, tú por aquí!-". Después posiblemente continúen hablando de física, pero a voz en cuello, como si tuvieran que escucharlos también en la Academia de Ciencias Rusa. Se sientan en grupo en una mesa y comienzan a chillarse cosas durante horas, sólo les falta sacarse la botella de vodka y poner los pies en la mesa.
En esta biblioteca hay muchos ordenadores, y hay señores mayores mayores, del tiempo en el que para escribir se usaba el cincel y el martillo sobre una placa de piedra, que aplican la misma técnica sobre el teclado. Respiran hondo, levantan los brazos frente al monitor y tras una pausa dramática: tacatacatacata ta!!! martillean el teclado provocándole posiblemente daños irreparables.
La señora que limpia la biblioteca canturrea. Acompaña sus gorjeos agudos con los ñic ñic que hace su mopa por todo el suelo.
Claro, nadie le dice nada, por que si no tendrían que regañar también al "loco empujador del carrito", un hombre gordito con barba que empuja por toda la biblioteca un carrito con libros y piensa en voz alta, farfulla, se ríe por lo bajini, silva, arrastra las sillas, etc. El "loco empujador del carrito" viene a veces acompañado de su aprendiz. Hoy han pasado la mañana pegándole golpes a la fotocopiadora y riéndose, en una especie de rito maligno.
El loco, el aprendiz de loco y la señora de la limpieza son amigos. Cuando se juntan en la biblioteca es mejor ir a tomarse un café.
Pero nada como mi personaje favorito, "El chino tosedor". Yo ya tenía una tosedora antes, una mujer italiana que batió todos los records del resfriado más largo del mundo. Se sentaba en una mesa frente a mí y, mientras fingía que escribía y consultaba cosas de física, se dedicaba a sonarse los mocos con fruición, a estornudar y a toser. Era mi tosedora particular, hasta que un día entró por la puerta un señor chino de unos 40 años que es ahora el Tosedor Honoris Causa. Se me sienta siempre cerca, creo que es un sádico y lo hace a posta, y comienza a carraspear, una y otra y otra y otra vez durante todo el rato que pasa en la biblioteca (bastante), a un ritmo de 10 carraspeos por minuto. Al principio tuve el impulso de levantarme y ofrecerle un caramelo, ahora sólo me imagino a mi misma levantándome y abofeteándolo sonoramente, con bofetadas de ida y vuelta.
Ayer realmente creo que alcanzó sus cotas más increíbles de espectáculo, cuando entre carraspeo y carraspeo, entre tos y tos (no lo vi, pero lo escuche y me lo imagino) alzó elegantemente una de sus nalgas y se tiró un pedo en dos tiempos, en do mayor, que me hizo reír a carcajadas. Se le cortó la tos, al pobre.
Antes había por aquí un señor sueco, que siempre muy educadamente le decía a todo el mundo que no hiciese ruido, que no hablase, que no arrastrase las sillas,...pero se ha marchado, dejándome sola ante el peligro. Yo creo que también me marcharé un día, dejándolos a todos por imposibles, y así, me perderé la historia de amor que surgirá entre el loco del carrito y la señora de la limpieza, o entre la italiana resfriada y el chino tosedor.