lunes, 28 de febrero de 2005
Mujer Cáncer
Hay veces que me imagino que tengo una personalidad aventurera y que, ataviada con un minúsculo traje hecho de trozos de piel de cualquier bestia furtiva, voy por el mundo desafiando retos y luchando contra los avatares del viaje. Y claro, ni lo soy ni me voy a ningún sitio si no es en avión. Y normalmente, por decencia y por respeto a la integridad emocional de mis conciudadanos, suelo salir a la calle con algo más que un trapito maltrecho para cubrirme las lorzas. ¿Dónde está el error de cálculo que me hace desear ser algo que genéticamente no puedo ser? Pues en mi signo zodiacal.
Ya veis, una se pasa horas deseando que de repente se le caiga por el desagüe parte de la personalidad que viste y parece ser que ésta viene pegada a nosotros desde el nacimiento. Yo, como he nacido en 3 de julio, pues me ha tocado ser Cáncer y por lo que normalmente se dice en el contexto astrológico, eso me condena invariablemente a ser una buena madre, una persona hogareña y una buena esposa, que espera fielmente a su marido, al que adora por encima de todo bien y todo mal, amasando con sus propias manos un pastel de chocolate de la receta de la abuela. Y también parece que tengo que llorar mucho y ser tremendamente sensible, fiel, ahorradora y muy reservada. Y cambiar mucho de humor. ¿No se puede nacer otra vez y pedirse algo más animado?
Pero bueno, hoy he mirado en google a ver qué de nuevo había en relación a mi horóscopo (aburrimiento supremo y evasión laboral momentánea, sí), a ver si hay algo que me pueda de repente convertir en Aries o Escorpio, por ejemplo, y me he encontrado esta especie de sexobarómetro sideral que pone al alcance de mi criterio, por si fueran pocas los prejuicios que tengo ya en la cabeza a la hora de encontrar pareja, una guía rápida del hombre sexo-ideal. No tiene desperdicio, sobre todo la leyenda de la tabla. ¿Relación sexual dolorosa pero productiva? Ayyyyy, ¡atrás hombre Libra! ¡Detente, macho Sagitario! Yo sólo soy una simple damisela lunar que tiene que ir corriendo a sacar el pan del horno…¡Dios, qué tipo de perversión es esta!
La mujer Cáncer:
La mujer Cáncer es profundamente emocional, sensible y fiel; le gusta la casa y es amable. Es una mujer que expresa fácilmente sus emociones y sentimientos, pero aun así puede llevar puesta una armadura sexual. Es la esposa y la madre ideal, y puesto que Cáncer es un signo tenaz, sus relaciones suelen ser duraderas. ¿Por qué habría de sorprenderte que una mujer Cáncer te ataque con inconfundibles intenciones carnales? Quizá porque la mujer Cáncer suele esconder sus necesidades sexuales bajo un frío exterior. Por tanto, cualquier signo de pasión significa admitir que busca el amor en ti. ¿Podrías afrontar el desafío?.
La mujer Cáncer con:
ARIES-Combinación ardiente: *****
TAURO-Puede darle estabilidad: ****
GÉMINIS-Demasiado frívola: *
CÁNCER-Exceso de sensibilidad: ***
LEO-Pasión y estabilidad; puede funcionar: ***
VIRGO-Juntos vivirán cómodamente: ****
LIBRA-Carisma sexual, estilos diferentes: **
ESCORPIO-Empatía pero sexo dominante: *****
SAGITARIO-Demasiado frívolo para ella: **
CAPRICORNIO-Poderosa atracción, fuerte vínculo: *****
ACUARIO-Demasiado frío para su gusto: **
PISCIS-Fascinación fatal, ¿puede ella aguantar?: ***
*=Escaso entendimiento
**= Relación dolorosa pero productiva
***= La persistencia da frutos
****= Estimulante
*****= Un equipo increíble
Málaga, febrero de 2005
Mis pasos han vuelto a llevarme hasta la costa este fin de semana. Me gusta el mar. Me gusta verlo y escucharlo. Y también me gusta mucho nadar, pero no hacía calor y yo soy muy friolera. Ya volveré cuando las cosas cambien con esto de la temperatura. Y entonces me voy a bañar durante horas. Y a ponerme tan morena que parezca un churrasco, oye. Contigo o sin tí.
Un idioma a base de golpes
El francés es un idioma muy curioso que está todo lleno de golpes: un puñetazo es un coup de poing (golpe de puño), una patada un coup de pied (golpe de pie), un telefonazo un coup de téléphone (golpe de teléfono, claro que un telefonazo también es eso, ¡ponc!), un vistazo es un coup d’oeil (un golpe de ojo, para nosotros más un golpe de vista, por que un golpe de ojo debe de ser blando y mojado, ¡puaj!), un tijeretazo un coup de ciseaux (golpe de tijeras), y un flechazo un coup de foudre (golpe de rayo). Esto último también es curioso, ¿dónde queda Cupido con sus flechas? en Francia van y te pegan con un rayo, dejándote el peinado hecho un cristo, en Italia también, se dice colpo di fulmine…
viernes, 25 de febrero de 2005
From “Tortures”
Nothing has changed.
Except the run of rivers,
the shapes of forests, shores, deserts, and glaciers.
The little soul roams among those landscapes,
disappears, returns, draws near, moves away,
evasive and a stranger to itself,
now sure, now uncertain of its own existence,
whereas the body is and is and is
and has nowhere to go.
jueves, 24 de febrero de 2005
Nevaba ayer
Ayer estaba nevando en Madrid, pero no un poco. Estaba nevando y todo estaba blanco, los tejados eran de nieve y había cuajado como para poder coger bolas y lanzárselas a cualquier amigo mientras reías. O aprovechar la tontería para lanzarla con algo de saña al pelota de la oficina cuando salías a medio día a tomar el café con todos. La nieve había caído y con ella se podía hacer el bien o el mal. ¡Será jodía! Tengo en una mano el peso de toda mi conciencia. No sabía que era blanca, fría y que se derritiera.
Hoy ya brilla el sol y la nieve se ha ido, esfumándose en forma de agua por los submundos pero con la idea en la cabeza de volver a congelarse en la estratosfera, o cualquiera de las esferas atmosféricas, y volver a teñir de blanco otra cuidad en la que el sol se despiste. Se derrite pero no se destruye. La nieve de ayer de Madrid, puede estar cayendo hoy en Dinamarca. Fascinante esto de los ciclos y los bucles de la naturaleza.
miércoles, 23 de febrero de 2005
Hacienda, colas y ventanillas.
El otro día me tocó irme de peregrinaje por los oscuros y fríos fondos de la Administración, en forma de oficina de Hacienda. No vayáis nunca si podéis evitarlo.
Entro en el garito dispuesta a comerme el mundo y los procesos burocráticos de un golpe. Me acerco a la ventanilla de información con la mejor de mis caras de contribuyente indefensa. “¿Ha traído usted la autorización del representante legal?” ¿Mande? “¿Ha cumplimentado usted ya el modelo 538/K/2LK?” ¿Ein? “Ande, coja un ticket, póngase a la cola, compre el formulario, coja otro ticket otra vez, de vuelta a la cola, espere mientras rellena todas las casillas con preguntas extrañísimas y luego, si se atreve, entréguelo a cualquier funcionario con cara de acelga, con una muestra reciente de su orina, sus notas de 5º de EGB y haga el pino puente en el pasillo mientras sacude alegremente las orejas”. ¡Coño, me ha vuelto a ganar en tres simples asaltos! Sencillo como la vida misma. ¿Por qué? Pues porque la Admón. está al servicio de todos los ciudadanos, tú incluido. Pero no flaqueo. Si hay que hacer el pino puente, lo hago. Del barco de Chanquete, no me moverán.
Me siento en la silla y hago lo que puedo con el formulario. Diviso a mi adversario que hace como que trabaja dando golpes a las teclas de un ordenador, demasiadas veces en cada tanda. Pese a que es un hecho conocido por todos que por mucho que te prepares con anterioridad lo que te piden y por mucho que lleves la fotocopia hasta del DNI del portero de tu finca, nunca (pero nunca, nunca) tienes todos los papeles necesarios, repaso mentalmente la cantidad de documentos que tengo en la carpeta. ¡No existe nada más que me puedan pedir! Me sonrío a mi misma. Miro alrededor y me detengo a observar de soslayo cómo el señor de mi derecha se saca con alevosía los mocos y luego ¡los hace pelotillas y los lanza al aire! (hecho verídico). ¿Es que el aburrimiento hace perder a al gente la dignidad o qué? Esta locura momentánea de mi vecino, que a priori parece alguien decente, me hace inferir que me queda para rato. Intento pensar en algo divertido, divisar algún guapo en la sala. Un juego de palabras, un juego de palabras, Laura… ¿Repaso la tabla del 8? Vamos a inventar una vida para cada una de las personas que están sentadas… Intento fallido de divertirme con el muestrario que tengo, con lo que vuelvo al dilema inicial del moco e intento sacarle partido. Imagino el recorrido de la pelotilla de moco en este mundo, como se pega a una suela de zapato, es barrido por una escoba, pateado por otra persona... Tras elaborar cadenas de tres o cuatro eslabones, la idea del moco peregrino tampoco da para tanto. Cuento las columnas que sujetan el techo para que no se nos caiga encima y nos aplaste inevitablemente, creando una masacre humana y un claro descenso de la financiación a las arcas públicas. También es un juego finito, limitado en el tiempo por muy despacio que cuentes. Y además, te conduce a terrenos escabrosos montada a lomos de tu imaginación.
Suena la campana. Yo, el número G159 entra en escena. La batalla acaba de comenzar. “¿Formulario cumplimentado?”. Sí. “¿Acta fundacional?”. Sí. “¿Fotocopia del DNI de la Junta Directiva al completo?”. Sí. Cara de acelga empieza a recular... “¿Y el pino puente con la coreografía de las orejas?”. ¡Ja!, tres hernias discales y una degeneración del cartílago en tres lumbares. Exenta. Salgo triunfante con mi papelajo en la mano. Hoy es un día lleno de gloria.
Enfermedades que dan risa
(Sobre todo a los que no las padecen)
Se me ocurren sobre todo dos que suelen tomarse a pitorreo, la tortícolis y las hemorroides. ¡Ja! ¡Qué risa!
Nadie toma en serio el sufrimiento de alguien con tortícolis. Ni merece la pena intentarlo. Llevas varios días viendo el mundo torcido, apenas puedes dormir y el dolor en el cuello te esta matando, y la gente se parte. Te persiguen con risa sádica para ponerte bien el cuello y otras ideas demoníacas. La juerga padre.
Pero las hemorroides son peor: tus placeres primarios barridos de un cruel plumazo, lágrimas como puños cada vez que tienes que ir al baño, horribles perspectivas ante un día sentada frente al ordenador y el cachondeo general cada vez que se menciona el tema. ¡Pff, con lo que duele eso! dicen los demás reprimiendo una risita, y a continuación se ponen a hablar de horribles operaciones, de médicos que con un maléfico guante y dedo en ristre avanzan hacia ti, implacables… y se parten de risa mientras te ven, muerta de miedo, intentar encontrar una postura en la que sentarte dignamente.
Yo me pregunto a qué se debe esta actitud. Probablemente es por que estas cosas rara vez son mortales y por tanto uno puede pitorrearse libremente pero ¿se ríe uno de la gente con gripe?¿o con una pierna escayolada?¿o con una hernia, por ejemplo?: No. Pues vale ya, o todos o ninguno. Desde carambola de croquetas pedimos que se ponga fin a esta discriminación.
martes, 22 de febrero de 2005
Mentiras consagradas
Alguien ahí arriba, o ahí abajo, o simplemente por aquí por el medio, tomando la forma de conciencia colectiva o de sabiduría popular, inventa los refranes para manipularnos, reírse de nosotros y reforzar nuestra fe en un sacrificio inútil. Claro ejemplo de mentira edificante:
“A quien madruga, Dios le ayuda”
Claro, la realidad es mucho más compleja, pero entonces no queda bien en un refrán. Podría decirse: “Si madrugas, y lo haces con gusto, es posible que las cosas te vayan mejor en ese día y que, en el caso hipotético de haber un Dios, este lo vea con buenos ojos y si le apetece, quizá te eche una mano, siempre considerando la hipótesis de que este Dios se saltase lo del libre albedrío a la torera y pudiese interferir, así, a la ligera, en la vida de un individuo en particular. Por otro lado, si uno no debe madrugar en ese día concreto puede que no sea necesario hacerlo, puesto que si uno está agustito en la cama ya no necesita mucha más ayuda en ese momento. Además hay que recordar que siempre puede que Dios no exista, o esté mirando para otro lado, o esté ocupado ayudando a otro tipo que madrugó más que tu.”
En fin, que no queda bien en un refrán.
Pero eso no autoriza a la sabiduría popular a mentirnos descaradamente.
Ya que existen refranes que no se ajustan exactamente a la realidad, o que carecen total o parcialmente de sentido, propongo inventar algunos a ver si se popularizan y crean confusión en un futuro próximo: ahí va uno
“Al elefante en sábado, todo se le vuelve trompa”
Su primera vez
Él recogía toda la nieve que podía con sus manos, e intentaba hacerla rodar por el suelo para hacer una bola grande grande que sirviese como cuerpo. -Pondremos tres- me decía, -dos para el tronco y una para la cabeza-. Unas hojas sirvieron de ojos y un palito lo hizo sonreír. ¡Qué muñeco más chulo quedó al final! ¡tenía hasta orejas!
Y fue genial estar con él la primera vez que hacía un muñeco de nieve y compartir su alegría y excitación.
Nunca es tarde si la dicha es buena, y 26 años es una edad tan buena como otra cualquiera para una primera vez.
lunes, 21 de febrero de 2005
Cuento por trozos y boca abajo. Trozo 3
Desde la jaula, podían observarlo todo. De hecho, era lo único a lo que se dedicaban todo el día. La vida era aburrida, aburrida en profundidad. No es que pudiera decirse que echaran de menos el volar por los campos ni el aire de primavera en la cara, pues a decir verdad, desde que habían nacido el único vuelco en el estómago que habían experimentado era el proporcionado por el va y viene del balancín de la jaula.
- ¡Mira!- le dijo él balanceándose – ¡Mira como vuelo!
- Te-te-te-te-ten cuidado y ten-ten-ten-te en pie – le dijo ella.
Y de repente, como si con eso ella hubiera lanzado una profecía más que una advertencia, él se esmoñó contra el suelo. Fue entonces cuando descubrieron que ella tenía poderes a la inversa. Que bastaba con decir, “a ver si tienes cuidado y no te atragantas con el alpiste” mientras comía para que él empezara a toser como un loco atragantado. Los dos se miraron y sonrieron, miraron fuera y se sonrieron. La diversión, así sin quererlo ni esperarlo, no había hecho más que empezar.
Tonterías trasnfronterizas
Vivir en Francia y trabajar en Suiza trae todos los días amenas sorpresas. Un amigo, que vive en Francia, iba a tirar el papel a su correspondiente contenedor, pero por el camino se le ocurrió ir a buscar algo a la oficina, en Suiza, y tirar el papel a la vuelta.
Volviendo ya a casa fue parado en la frontera, y a los policías franceses no les gustó ni un pelo que estuviese intentando meter basura suiza en Francia. Fue algo difícil convencerlos de que la basura, y hablamos de una pequeña caja con papeles para reciclar, venía de Francia y volvía a Francia pero pasando por Suiza.
Estas medidas, comprensibles a gran escala, se vuelven ridículas así, complican la vida de quien atraviesa la frontera 3 ó 4 veces diarias en la vida normal. Uno tiene que preguntarse trescientas tonterías antes de subirse al coche y pasar la frontera: ¿Llevo el ticket de las bragas para demostrar que las compré en España? ¿Llevamos más de un kilo de carne para la cena a casa de amigos? ¿Con cuanto dinero encima estamos pasando la frontera? ¿Cual es la composición exacta de la sobrasada?...
Trabajo tabajorum
Cómo eludir de forma eficiente el trabajo en un día cualquiera:
Antes de tomar asiento delante del ordenador, asegúrese usted de que no tiene sed, hambre o ganas de ir al cuarto de baño. Si es así, tarde lo más posible y no dude en realizar cualquier otra transacción que estimara oportuno. Las prisas son el enemigo del hombre.
Siéntese en su mesa de trabajo y encienda el ordenador. Láncese cuánto antes a mirar todas las cuentas de correo electrónico que tiene. No olvide ninguna de ellas, pues nunca se sabe dónde puede estar el mensaje que lleva esperando tanto tiempo o aquel que cambiará su vida.
Conteste todos y cada uno de los mails personales que tenga pendientes. No deje para mañana lo que se pueda hacer hoy. Es fundamental para la vida social mantener un contacto con los amigos y responder todo conato de comunicación por parte de alguno de ellos. Conteste hasta los mails en cadena o aplauda sin miedo el contenido del chiste que le mandó un amigo desde su oficina esa misma mañana, posiblemente en la misma situación de aburrimiento que usted.
Visite las páginas, blogs, fotologs… de sus conocidos en busca de las últimas novedades. Si quiere usted alcanzar el grado máximo, puede incluso hacerse usted mismo un blog y volverse adicto a él, con lo que en este paso puede aprovechar para tomarse un tiempecito pensando algo que colgar.
Mire a su alrededor. Sí, no lo dude más, su mesa está hecha un asco y así no se puede trabajar, pues corre peligro de perder la concentración en cualquier momento. Ordénela sin dilación, colocando el material de oficina por orden alfabético si es necesario. No olvide los cajones.
Vuelva a comprobar que no tiene sed, necesidad de ir al baño o tomar algo antes de empezar el trabajo.
Llegados a este punto, no hay más remedio que ponerse a trabajar. No obstante, no tenga miedo de volver de vez en cuando a los pasos 2º, 3º y 4º de forma intermitente a lo largo del día.
Si es usted autónomo, como es mi caso, le recomiendo que se ponga las pilas porque el trabajo, para su desgracia, no se hace sólo.
POR FAVOR, ¿PODRÍA ALGÚN CIBERNAUTA QUE PASARA POR AQUÍ DECIRME POR QUÉ DEMONIOS NO ME SALE EL TEXTO ORGANIZADO POR PUNTOS EN VEZ DE CONTINUO PESE A QUE LO CONFIGURO ASÍ EN EL POST? GRACIAS, AMORES.
domingo, 20 de febrero de 2005
Cine
Me puedo definir como una persona altamente llorante. Y normalmente, el máximo esplendor de esta peculiar particularidad de mi persona se manifiesta en el cine, un lugar lleno de personas que comparten conmigo amablemente y sin remedio los pormenores de mis lágrimas durante la peli completa si es necesario. ¡Que una tiene llanto para dos horas y mucho más si se tercia! Podría ser una de esas aficiones que se practican en solitario pero no, a mi me ha dado por la cosa del llanto y además suelo practicarlo como nadie en público con ahínco y dedicación. No me funciona eso de “dale Laura, échate unas lagrimitas ahora y así te vas al cine bien llorada, alma cándida”. La producción de lloro salino alcanza cotas inhumanas en mi caso. Dios, ¡si hasta he llegado a llorar con el trailer del rey león! Eso deja sin lugar a dudas, sin argumentos a cualquier lector escéptico.
El otro día, por ejemplo, fui a ver la película “Million dollar baby” (se aconseja al lector que no siga leyendo si no la ha visto y tiene intención de) y bueno, puede decirse que llorar lo que se dice llorar, lloré un rato. Como a la media hora ya estaba la bola en la garganta, presagio inconfundible de lo que se estaba gestando dentro y de lo que estaba por llegar. Aturdida porque creía que había ido a ver una película de golpes, puñetazos y sangre, a los 45 minutos ya estaba pidiendo a mi madre un suplemente de pañuelos para intentar luchar con dignidad contra la mezcla de fluidos corporales y gravedad, cosa que hasta el momento había estado cumpliendo con éxito con un simple sorber. A la hora, ya todo era un dejarse llevar, resignada a que lo que tuviera que pasar pasaría porque sí, porque el cine es así.
Y yo me digo que cuando sea mayor, pues lo mismo hago una peli inversa. Una película en la que se empiece llorando y en la que las personas que como yo nos dejamos embeber completamente por lo que estamos viendo, no tengamos que preocuparnos de que queda poco para el final y hay que ir frenándose a uno mismo. Poder pensar eso de “tú llora, que todavía te queda rato”. Planificar tranquilamente un carril de deceleración en la que tomarte el camino hacia la recuperación emocional con calma y progresivamente y no una zona de frenado rápido que te sorprenda con un encendido de luces. Que luego se te queda todo dentro.
viernes, 18 de febrero de 2005
Cuento por trozos y boca abajo. Trozo 2
Cuando todo empezó los palos de su jaula eran blancos como las nubes. Sólo llevaban allí unos minutos cuando ella de pronto sacó un trocito de ella a relucir. Un trocito alegre con final triste. Él la miró con atención, torciendo ligeramente la cabeza como los perros cuando escuchan, y entonces arrancó lentamente a hablar, explicándose a si mismo lo que acababa de oír, intentando integrarlo en su madeja.
Ella se durmió en esta hamaca de palabras, mecida, despacito.




