miércoles, 14 de abril de 2010

Escuchando con los ojos cerrados


Hay gente simplemente sublime.

La barca
Caetano Veloso

Dicen que la distancia es el olvido
pero yo no concibo esa razón
porque yo seguiré siendo el cautivo
de los caprichos de tu corazón.

Supiste esclarecer mis pensamientos,
me diste la verdad que yo soñé,
ahuyentaste de mí los sufrimientos
en la primera noche que te amé.

Hoy mi playa se viste de amargura
porque tu barca tiene que partir
a cruzar otros mares de locura
cuida que no naufrague tu vivir.

Cuando la luz del sol se esté apagando
y te sientas cansada de vagar,
piensa que yo por ti estaré esperando
hasta que tú decidas regresar

martes, 13 de abril de 2010

Entre llaves anda el juego

Esto sí que es un misterio a varias bandas. En el bloque de edificios en el que vivo hay muchas puertas y muchos portales diferentes que me tienen intrigada.

Resulta que hay llaves que, pongamos por caso, abren la cerradura A y no la B. Otros que abren la A, la B y la C, esta última puerta que no abre más que esa llave. Hay otras que solo abren A o B, con lo que no te valen para entrar en ninguna otra, mientras que la leyenda urbaa cuenta que hay llaves que por lo visto abren todas las puertas de la urba, que solo tienen algunos iluminados.

Entonces yo, cuando llego a casa, hay veces que me pregunto cómo será esta verdad en su realidad más profunda. ¿Cómo serán las llaves? ¿Qué tienen que tener para abrir combinaciones distintas de cerraduras?

Y me siento ahí a pensar mentalmente, pero de repente como que me da pereza y veo cómo las ideas se me van flotando por las orejas. Salen de mi cabeza y corren por el paquet hasta la puerta, que atraviesan sin necesidad alguna de llaves maestras, y se pierden dejándome a mí descompuesta con el misterio de las llaves que me quita le hipo.

viernes, 9 de abril de 2010

Algo de escatología


Me duele la tripa de gases. Intuyo que no es de recibo tirarme un pedete en la oficina pero lo mismo es necesario saltarse el protocolo por una vez. Atufar a mi compañero podría tener efectos sicotrópicos en su personalidad que podrían alegrarme los 20 minutos que me quedan en la oficina. ¿Baile, canto, risa estridente, confesiones sin control? A saber por lo que le daría.

Nunca es tarde si se te mueven los pies


Sé que llego tarde pero chicos, es que me he enganchado a Belle and Sebastian. Que sí, que sí, que ya sé que son más viejos que el TBO pero a mi me encantan. Y me pongo mis cascos en el curro y muevo los piececitos con una felicidad que con este CD y las Flores de Bach podría comerme el mundo. ¿No os parece esta vida un sitio maravilloso para estar?

Sobre todo es que cuado oigo 'The boy with de arab strap' mi cuerpo se revoluciona y me dan ganas de hacer de mi tedio en la oficina todo un musical. Me subo por las mesas y canto y todos nos sabemos de repente una coreografía estupenda. Y mis compañeros tocan instrumentos y la gente de la calle da palmas y entra a vernos. ¡Demonios!, ¡la vida es música!

jueves, 8 de abril de 2010

Flores de Bach, remedio para el espíritu


Gracias a los sabios cosejos de mis amigas La Chofi y la Ñeto, me he cambiado de homeópata. No porque el otro no me gustara, pero ya llevaba muchos años yendo y necesitaba un cambio de hierbas en mi vida.

Este nuevo compañero de salud es muy simpático. No es rancio y no huele a curry, sino que va de blanco y se ríe. Entre nosotros, yo creo que come de todo más allá de apio. Y cuando le hablas se ríe y responde, pero normal, no cosas trascendentales como si supiera la verdad del cosmos. Esa que nunca te será revelada por usar microondas y beber cocacolalight.

Moló porque me enchufó a una máquina con electrodos en la cabeza, las muñecas y los pies, tipo orgasmatrón, y me conectó a un ordenador que no me daba gustito sexuá pero que no paraba de sacar cositas por la pantalla. Además de decir que recomendaba a la paciente hablar menos y andar más (me parto), me dijo que no podía comer muchas cosas de las que me gustan. Vale, todo el mundo sabe que pese a su delicada textura y su acaricia suave al paladar, los Bollicaos no están indicados en una dieta sana pero, ¿cómo iba a saber yo que me sientan fatal las naranjas? Pues solo se puede saber con esa máquina.

Me ha quitado muchas cosas pero me ha dado a cambio unas Flores de Bach y unas pastillitas con las que creo que me está drogando. Para empezar estoy feliz y además, he adelgazado en menos de una semana más de 4 kilos. Sé que puede parecer una barbaridad pero chicos, me sobran muchos más si se los quiere quedar el destino. Los regalo, te lo digo.

Sea lo que sea la droga herbácea que me estoy tomando, ¡bienvenida sea! La estoy acogiendo con una felicidad... O es cuestión de estupefacientes o tengo que demandar al Carrefour por venderme una báscula digital en mal estado. Pero, ¡qué leches! Bienvenido sea si es eso también. Que será por básculas, coñe.

A los interesados, puedo pasaros el teléfono de mi camello. Además, es legal y parece erudito.

He perdido un guisante


¿En qué piensas, Guisante?

martes, 6 de abril de 2010

Soy turista en excedencia


Cuando salgo de la oficina, me encuentro a miles de turistas haciéndose hueco entre el tráfico para sacarse la foto con Neptuno al fondo. O mirando el folleto del El Prado sobre la exposición del momento, o incluso haciendo cola para pasar el día en el Thyssen.

Con el sol, el turismo resplandece y a mi me entra la envidia tonta. Me imagino paseando por la calle de una nueva ciudad, viendo mogollón de cosas nuevas, visitando museos y comiendo bocadillos en un banco aprovechando el solecito. Y luego yéndome al hotel a dormir en un sitio extraño que me hace tan feliz a la vez. Y sacando fotos y ponte aquí y ponte allí. Y entrando en tiendas chulas y otras feas. Y viendo a la gente tan rara que vive en otras ciudades a las que siempre quiero irme a vivir.

No sé porqué la gente huye de ser turista y se empeña consigo mismo para ser aventurero. A mi me encanta hacer cola para poder hacerme la foto donde dice la guía, y dejarme extrañar por todo, e ir con la cámara y mis sandalias alemanas con calcetines porque me importa un pimiento y no creo que me encuentre a nadie. Y me encanta comer donde me recomienden. Y conocer gente nueva. Y no quiero hacer tirolina por la jungla ni dormir en sitios con chinches para en el fondo, ser un turista pero en otra parte menos sencilla.

Con lo bonito que es disfrutar sin tener que buscar siempre la autenticidad del momento.

jueves, 1 de abril de 2010

Se busca


¿Alguna friky de las páginas web de decoración como yo sabe dónde puedo pillar este papel de pared? Sé que es una pregunta extraña pero así somos las internautas con adicciones. Me encanta y lo necesito, de verdad.

lunes, 29 de marzo de 2010

El punto y aparte


Mi compañero Doradas de Dora y yo hemos tenido una breve charla coloquio en la oficina sobre los signos de puntuación. La conclusión que podemos sacar hoy en titulares es que no sabemos cómo se utiliza el punto y aparte. Sabemos preguntarnos, exclamarnos, puntuarnos y darnos pausas de coma, pero no sabemos poner punto y aparte a nuestros textos.

Me ha dicho que buceando en la RAE ha encontrado varios consejos prácticos para incorporar este simpático signo de puntuacón en nuestras vidas. Pero no nos han convencido. A mi porque me parece que estéticamente quedan mal y tampoco hemos terminado de verlo claro, qué queréis que os diga. De momento seguimos siendo incompletos en este sentido.

Seguiremos investigando.

sábado, 27 de marzo de 2010

Creatividad


Ya sabéis de mi adicción al los blogs de decoración. Cuando veo la originalidad de la gente, me defiendo pensando que es que son personas que se aburren mogollón y que no saben qué hacer con su tiempo. Pero dejemos de engañarnos: yo también me aburro a menudo y la creatividad brilla por su ausencia en el PAU.

¿Serán las coordenadas del sitio que no son favorables al fluir de la energía?

El color llena una vida


Quiero hacer remodelaciones en la decoración de casa. Como estoy un poco así y a mi me va la marcha, es decir, que adoro el cambio, me temo que me va a dar por lo radical. Tanta pared y tanto blanco no puede ser bueno.

Así que como terapia, pienso llenar la casa de arcoiris. Espero que Piapino sepa entender la necesidad del momento y lo que se sufre con la ciclotimia...

jueves, 18 de marzo de 2010

Esto sí que es un broche de oro para la semana laboral

Ayer me hice un análisis de sangre, de esos que necesitan que te pinchen con una aguja de las que me quita el sueño. De las normales indoloras, vamos, pero que a mi me parecen enormes y enemigas.

Llevé la sangre puesta pero se me olvidó el tarro con el análisis de orina, básicamente porque no me había planteado que el test de fluidos corporales iba a ser tan completo. Por eso he vuelto hoy con mi tarro de pis amarillo.

Me pongo mi rebequita nueva rojo cereza que tantas ganas tenía de estrenar. Voy por la calle feliz camino del metro porque hoy es viernes o como si lo fuera. Llego al vagón y cuando me pongo el bolso en el regazo preparada para enfrascarme en mi lectura, me doy cuenta de que mi tarro de pis amarillo se ha abierto y que ahora me chorrea todo por la camisa, el abrigo y la silla de al lado (que limpio inmediatamente con un cleenex). Como bióloga debería saber que la orina siempre tiende a salir por el conducto más estrecho.

No quería estar ahí. Yo quería irme a mi casa. En el metro no se puede escarbar para meter la cabeza bajo tierra. No quería oler como un indigente por encima de mi carísima colonia de Dona Karan. No tan pronto... Ha sido un momento de 'esto es demasié' para las 7 de la mañana y voy a afrontarlo ignorando el hecho hasta que pueda hacer algo.

Llegada a Atocha, me he bajado, con un minicleenex que tenía de sobra ya un poco afectado por el pis, he limpiado como he podido y en un banco a la vista de todos el resto testimonial del bote. He tenido que ir todo el rato por la la calle con él en la mano en posición vertical. Lo he intentado hacer con dignidad, que he descubierto que se consigue pretendiendo aparentar que lo que haces es lo más normal del mundo. Menos mal que el pis seca rápido (no lo sabía hasta hoy) y cuando he llegado a la consulta ya no tenía la blusa ni el abrigo manchados (sobre el posible olor prefiero no reflexionar). He entregado la orina y me he ido a la oficina. Me he parado en el VIPS y ante la ausencia de una mejor oferta, me he comprado unas toallitas húmedas desmaquillantes con las que me he frotado y refrotado toda la ropa, las manos, el abrigo y todo lo que se me ocurría. Ahora debo oler muy pero que muy raro, pero de momento creo que disimulo.

Lo que está claro es que voy afrontando mejor con los años lo que me pasa. Que puedo reirme de mis pericias y que obviamente, hoy no me como las lentejas que tengo en el bolso por muy metidas en el tupper que estuvieran en el momento del fiasco. Y por supuesto, que los jefes me deberían rifar porque meada y vapuleada por la vida, aquí estoy en mi puesto de trabajo como un clavo y más contenta que unas castañuelas por el puente que me espera.

C'est la vie.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Otra vista



Todo se ve de otra forma con un simple cambio de perspectiva.

Y todo por el sol


Es que es llegar el sol y yo resplandezco. Que me sube una energía por los pies, que me hace mirar la cielo y ser feliz y sonreir. Y caminar como con pasos alegres.

Yo solo quiero tumbarme en la hierba con amigos, reirme un montón, irme de paseo, tomarme una horchata en una terraza, llevar los brazos al aire, poder descalzarme las sandalias donde quiera... y tener miles y miles de vacaciones en las que todo el rato luzca el sol.

La felicidad soleada, ¡es tan estupenda!

martes, 16 de marzo de 2010

Todo el mundo invitado

De tal palo tal astilla. ¿De dónde creéis que le viene la creatividad a la mejor fotógrafa del mundo?

No os lo perdáis, os lo recomiendo (y eso que no lo he visto):

Exposición Colectiva con las artistas

Adriana Exeni, Patricia Fridman y Ana Valenciano

8 al 18 de Abril 2010 - Inauguración: 20h jueves 8 de abril - Espacio 8. Madrid

Santa Ana 8 local 28005 Madrid

Tel. 615 22 98 75 / 606 39 73 18 info@espacio8.em | Espacio

jueves, 11 de marzo de 2010

Va de cocinar

Mola.

http://technicolorkitcheninenglish.blogspot.com/

si alguien hace algo, ¡que lo postee!

Gastronomía adictiva

Estoy convencida de que hay alimentos a los que les meten drogaína para hacernos adictos a ellos. A mi me pasa con:
  • El puré de patatas en copos, que me gusta espeso.
  • El hummus del Mercadona.
  • Las patatas con ali-oli.
  • El tomate Hida.
  • La coca-cola light, aunque la estoy dejando.
Y así no se puede vivir.

El iPod de mi padre

El otro día mi padre me dejó su iPod para hacer unas pruebas. Ayer me subí en el metro abarrotado con este cacharro en mi bolso y decidí aparcar la investigación lisboeta en la que estoy ahora mismo enfrascada para escuchar algo de música. Reconozco que casi nunca escucho música, aunque recientemente mi hermano me ha descubirto Spotify y algunos grupos y soy ya medio moderna. Estoy en ello, o eso creía.

Revisé la lista de grandes éxitos que tenía el iPod dentro y no me defraudó: Carina, Los Secretos, Los Bravos, Raphael... Parecían buenas opciones para una mañana cualquiera. Así que ni lo dudé y decidí arrancarme con un Victor Manuel y su "sólo pienso en tí" para retomar la cuesta del ánimo musical con algo de Los Brincos. Y de ahí, no paré de escalar en el repertorio musical de ensueño.

Ya decía yo que este iPod se escuchaba muy flojo, por más que subía el volumen. Y es que claro, cuando se me cayó uno de los cascos por un mal movimiento de brazo, ¡me di cuenta que los tenía mal puestos y que el iPod maldito estaba tronando a toda vela, amenizando con mi variadito musical a todo el vagón de metro! Y a la gente de dentro, obviamente.

¡Qué vergüenza! Aysssssss....

viernes, 26 de febrero de 2010

Para optimistas y pesimistas que deberían dejar de serlo

Y un poco de optimismo:

http://estosololoarreglamosentretodos.org

Me encanta confiar en la humanidad. Y yo aquí, viendo videos y con un nudo en la garganta. ¿Por qué lloro como una magdalena?

Este año tampoco llego

Nunca he sido una adonis de playa y este año, tampoco llego para las rebajas de los michelines. Con alegría veo que se van acabando las lluvias, que hoy por ejemplo ha salido un poquito el sol, que pronto podré no llevar abrigo de plumón y que en unas semanas, aunque largas, podremos pasear por la calle mientras disfrutamos con una sonrisa de un día brillante. Y esto me llena de felicidad. Pero, como no, la felicidad tiene un precio.

La palabra 'bañador' retumba en mis oídos. El concepto de 'bikini' me pone los pelos de punta. Las camisetas de tirantes son las peores enemigas de mis brazos de camionera curtida con horas al volante de su cuatrimotor. Arrgggggggggggg. No me planteo ni siquiera pasarme a la dieta de la zanahoria. Tendré que asumir que un año más, no seré un tipazo más en las playas de Rota.